Para un crecimiento óptimo

El desarrollo cerebral de los niños y la importancia de consultar al pediatra

En el vientre materno ya se comienza a educar la corteza auditiva, como parte de lo que se conoce como el desarrollo cerebral de los niños, donde los pediatras, según argumentó una especialista en El Interactivo, juegan un papel clave.

Por Carlos Fernández Giménez

30 Junio de 2025 - 15:45

En el juego los niños aprenden no solamente a ejercer sus habilidades físicas sino también a relacionarse socialmente con otros chicos.
En el juego los niños aprenden no solamente a ejercer sus habilidades físicas sino también a relacionarse socialmente con otros chicos. web

30 Junio de 2025 / Ciudadano News / Sociedad

El desarrollo cerebral de las personas inicia incluso antes de nacer y ser un niño, por lo que los especialistas pediatras explican que existen puntuales momentos en los que el cerebro es extremadamente moldeable y va a remodelarse sobre la base de los sucesos del entorno

Estas ventanas de plasticidad -o adaptación- se conocen como períodos críticos. Tienen lugar durante la infancia y la adolescencia, y nos permiten adquirir habilidades y capacidades de tipo sensitivo. Como la audición o la vista, en el aspecto motor, como caminar o andar en bicicleta o en lo social, como lo es con el lenguaje.

Lo destacable es que, en estos periodos, el neurodesarrollo puede verse dificultado o potenciado por distintos factores. Se trata de momentos de plasticidad en los que nuestro cerebro tiene mucha capacidad para aprender, pero en los que también se encuentra más expuesto a potenciales peligros que podrían complicar el mentado aprendizaje.

Un médico pediatra es un profesional de la salud que se enfoca en promover, vigilar y cuidar la salud de los niños en su fase de desarrollo.
Un médico pediatra es un profesional de la salud que se enfoca en promover, vigilar y cuidar la salud de los niños en su fase de desarrollo.

El control del pediatra en el desarrollo cerebral de los niños

Rocío Delgué, médica pediatra, indicó en el programa El Interactivo (lunes a viernes de 12 a 14 por Ciudadano News 91.7 y Ciudadano News Streaming): "El neurodesarrollo es la evolución de nuestro sistema nervioso y lo que se sabe es que se inicia junto con la concepción". 

"Como que ya desde el principio, del armado de una persona intraútero, ya tenemos estas células que empiezan a diferenciarse en las del sistema nervioso y que van a continuar todo un camino hasta el día de nuestra muerte", dijo. 

Y completó: "La primera etapa, que es la que ocurre intraútero, si bien es muy extensa, ocurre con un montón de procesos. No va a finalizar cuando nace el bebé. Los seres humanos completamos nuestro desarrollo fuera del útero".

"Nuestro cerebro está codificado. Es decir, nosotros cuando evaluamos el desarrollo de los chicos, un proceso que esperamos que sea de cierta manera, no es que cada niño se desarrolla como quiere. Si no que nuestro código genético nos manda una pauta de cómo tienen que ir esos procesos", apuntó. 

Aclaró que, "eso de la caminata es algo que se evalúa en los recién nacidos y es un reflejo. Es algo que está ahí y son cosas como para proteger la vida. Después hay otros reflejos, como cuando dicen los padres que se asusta, uno escucha un ruido fuerte, o lo movió, y el bebé abre los brazos. Es un reflejo que está previendo las caídas".

"Como que se va a atajar. No es voluntario. Son reflejos y dan lugar al aprendizaje y a las conductas aprendidas. Pero al principio es todo reflejo. La succión es refleja. La sonrisa es refleja", destacó.

A lo largo del desarrollo cerebral existen determinados momentos en los que nuestro cerebro es extremadamente moldeable.
A lo largo del desarrollo cerebral existen determinados momentos en los que nuestro cerebro es extremadamente moldeable.

Consideró que, "el bebé, lo único que necesita al principio es alimentarse y el contacto con el cuidado. Que también es tan importante el contacto piel a piel como la alimentación. También es muy reflejo que el bebé uno lo deja solito y llora, son todas cosas que vienen instintivas". 

"Y como decíamos antes, vienen con nuestra genética. Es para un óptimo desarrollo. No nos podemos quedar solo con la genética, sino con todas las cosas externas que van a condicionar esta genética", explicó.

Recordó que, "nosotros en pediatría tenemos lo que llamamos los primeros 1.000 días. Que hace referencia a esta etapa intrauterina. Después a los dos años, que ahora creemos que es un poco más que nada hasta los tres años de desarrollo crítico que es del sistema inmunológico". 

"Y el sistema de desarrollo. En esta etapa se producen las mayores conexiones neuronales que también tenemos. Nosotros nacemos con la cantidad de neuronas que vamos a tener toda nuestra vida. Pero esas neuronas se tiene que comunicar entre sí como formando redes. Y todas esas conexiones se dan en estos años. Es donde se va a producir exponencialmente este mapeo de conexiones", marcó. 

Reconoció que, "después, algunas conexiones que no fueron tan efectivas, tal vez se eliminan y se van acelerando cada uno de los procesos, para que esto suceda. El chico tiene que experimentar y tiene que ir probando todos esos caminitos. Las conexiones son a través de la experiencia. Ahí es donde hablamos del movimiento libre". 

Y aconsejó, "que el chico tenga un tiempo en el piso. De pasear y estar en contacto con la naturaleza. De los estímulos que van apareciendo como pueden ser sonoros, táctiles, visuales, motores. Pero mientras yo más oportunidades le dé a conocer sobre el entorno, su cuerpo y demás, más conexiones voy a generar. Que las voy a optimizar después y va a ser mucho mejor en el neurodesarrollo".

"Esto del contacto y del afecto no es que es una cosa que nosotros decimos por decir. Es tan vital como la alimentación, como el movimiento. No va a ser lo mismo un niño que se desarrolla en un ámbito donde está seguro, se siente cuidado, que en otro en donde hay diferencias totales", manifestó.

Aseguró que, "el cerebro se mantiene impermeable, con plasticidad, que es la capacidad de ir moldeando y modificando a nuestras conexiones neuronales. No la pierden en toda su vida. Siempre se puede aprender y se puede volver a trabajar. Pero es muchísimo más difícil". 

"Todo lo que logró hacer en los primeros años con esta plasticidad neuronal es altísima. Va a ser mucho más fácil para el niño. Y va a ser mucho más óptimo, que sea mucho más eficaz. Entonces, hay que hacer todo para que suceda en los primeros tres años de vida. Después no le vamos a enseñar al niño, a leer a los tres años, no tiene la capacidad, salvo algunas excepciones. Pero sí podrá lograr aprender lo de la primera infancia", completó.

Señaló que, "la lactancia materna tiene que ver con la incorporación de la microbiota. Tiene algunas cosas que favorecen más. Lo otro es el afecto, la crianza, que se sientan seguros, con buenos límites, con afecto, sin violencia, es fundamental". 

"Es valioso el tiempo en el piso para los niños. Es muy importante que el chico pueda generar estas experiencias. Entonces, si bien, están los cochecitos, mecedoras, cunas, el hábitat del chico es a upa de sus papás Y si no en el piso. No hay otro lugar donde uno quisiera que esté un bebé en el primer año de vida. Y la otra que es fundamental es el uso de pantallas. Eso hay que restringirlo lo más que se pueda", amplió.

Admitió que, "nosotros como pediatras, lo más importante que hacemos es el control de salud. Es el control de neurodesarrollo y después hay ver lo que hace un chico de la misma edad. Y de última, si algo nos genera dudas, no es para angustiarnos, sino para acercarnos al pediatra. No está mal ver cómo se comportan los niños de la misma edad". 

"Si de un bebé después de un mes se espera que tenga este seguimiento visual. Que mire a la persona que le está hablando, Creo que siempre lo más importante es la conexión. Un niño que presta atención, que nos mira, que gira la cabecita cuando lo llamamos, que se ríe, eso habla, que está todo en camino", concluyó.

Últimas noticias