El corazón lo siente: la obesidad lo puede paralizar y causar la muerte
En el Día Mundial de la Insuficiencia Cardíaca una especialista describió en el magazine de Ciudadano News la forma en la que la obesidad afecta seriamente al corazón, dejando al borde de la muerte a su portador.
El corazón de una persona que padece obesidad obligadamente dejará de funcionar de manera normal, produciendo la falta de oxigenación del cuerpo por medio de la sangre y la distribución de otros nutrientes para una vida sana y plena produciendo en muchos casos la muerte de la persona.
Daniela García Brasca, cardióloga, indicó en el magazine de Ciudadano News, El Interactivo: "Hoy la obesidad tiene magnitud epidémica. Para América Latina y el país, un 50% de la población tiene exceso de peso u obesidad. Y realmente la obesidad favorece a la insuficiencia cardiaca, pero a muchas otras afecciones también".
"Predispone a la diabetes, hipertensión arterial, enfermedades respiratorias, entonces de la obesidad se desprenden muchos problemas de salud. Es algo que empieza de muy temprana edad, entonces tenemos que inculcar buenos hábitos desde las edades tempranas", afirmó.
Y añadió que: "La vida es larga, por eso es importante, antes de exigirse de más, el control adecuado, porque prevenir o detectar a tiempo una afección para el tratamiento oportuno es muy importante".
"Insipiencia cardiaca es la incapacidad que tiene el corazón, en términos simples, para bombear sangre adecuada a todo el organismo. Obviamente que la sangre es la que lleva al oxígeno. Entonces eso implica que si bombea sangre en forma inadecuada, el suplemento de la oxigenación y nutrientes para el resto de los órganos y tejidos es deficiente", consideró.
La obesidad infantil es muy alta en la Argentina. (Foto: web)
La obesidad perjudica al corazón llegando a causar la muerte
Indicó que, "se manifiestan distintos síntomas y obviamente tiene un alto impacto. La insuficiencia cardiaca claramente se incrementa con los factores de riesgo y con la edad. Entonces, a partir de los 65 años es la principal causa de hospitalización en esta población, por insuficiencia cardíaca".
"En la obesidad, por múltiples mecanismos, existen los mediadores. Por la grasa se habla de lipotoxicidad. Por la toxicidad de los mediadores inflamatorios es que existe en el sobrepeso. Entonces se ponen en marcha una serie de mecanismos que llevan a distintas alteraciones cardíacas estructurales", marcó.
Analizó que, "el agrandamiento del corazón es una de las consecuencias. Muchas veces la gente dice, tengo el corazón grande o la cardiomegalia y en otros casos esas alteraciones estructurales llevan a que sea insuficiente. Porque el corazón no trabaja adecuadamente, no se relaja bien para llenarse de sangre adecuada que es la que luego va a expulsar".
"En la obesidad es una alta proporción, 8 de cada 10 pacientes con insuficiencia cardiaca tienen obesidad. Entonces imaginate el nexo que existe fisiopatológico, una relación causa efecto, por eso es importante que abordemos esto", lanzó.
La insuficiencia cardíaca por obesidad no es una enfermedad en sí misma, sino un síndrome clínico complejo
Aconsejó que, "informarse es la mejor manera de cuidarse, así que difundir lo que implica este flagelo y la medida que uno puede adoptar de temprana edad. La actividad física, recomendamos 150 minutos de caminata diaria, no menos de 30 minutos diarios".
"Recomendamos también preservar ciertos ejercicios de fuerza muscular, hábitos alimentarios, incorporar verduras, fibras, los alimentos ultraprocesados, eliminarlos o tratar de reducirlos. Hoy ayuda que los alimentos tengan etiquetas, las etiquetas te señalan que contenido tienen de grasas, sal y eso lo tenemos que inculcar de muy temprana edad", apuntó.
Y señaló: "El pan lactal es un ultraprocesado. Las galletitas que vienen combinadas, son ultraprocesadas, por eso uno debería decir no es que nunca las vas a comer, pero quedan para algunas ocasiones especiales. Las verduras es mejor, mientras uno las prepare. Si no el resto de verduras, que a veces con conservantes y demás, son ultraprocesados y eso uno debe conocerlo y tenerlo en cuenta".
"La ingesta de líquidos también es muy importante, aumentar el consumo de frutas, ingesta de líquidos, lácteos y yogur es muy bueno. Pero todo aquello que tenga mucha azúcar y grasa, los ultraprocesados son un inconveniente. Los fiambres y las golosinas son ultraprocesados. Las bebidas azucaradas son ultraprocesadas. Los panificados también", agregó.
Detalló que, "hoy una persona hace actividad física de una intensidad que quizá el cuerpo no está preparado y obviamente a partir de los 40 años existe un nivel de riesgo que es distinto. Entonces, para cualquier tipo de actividad física de cierta intensidad, el control o el asesoramiento previo es fundamental. Muchos gimnasios hoy por hoy piden el apto físico de un médico y un médico aprovecha en esa oportunidad para detectar las recomendaciones para un paciente y cuidarlo".
"Pasa mucho en consultas que te dicen, si yo lo hacía, yo podía, yo era, pero obviamente la edad, uno tiene que considerar que la biología cambia, pero centrarse en el exceso de peso y en la obesidad es muy importante."
"Porque es una manera de prevenir. Obviamente, hay que tratarla y el abordaje de ese exceso de pesos u obesidad es un abordaje integral y multidisciplinario. Porque si hay un exceso de peso u obesidad hay un desequilibrio entre la ingesta y el gasto calórico, pero eso tiene que ver con muchas cosas, las cuestiones genéticas, biológica, ambientales y sociales", cerró.