Cuando se apaga el motor de la embarcación que lleva al Bosque Sumergido, el silencio que reina en el Lago Traful (al sur de la provincia de Neuquén) es inmediatamente seguido de exclamaciones de sorpresa de las diez o doce personas que miran ese inusual "paraíso" bajo el agua.
"¿Por qué los cipreses están sumergidos? ¿Por qué no se caen?", son las preguntas que van apareciendo durante la excursión, que a su vez disparan una conversación fascinante con los guías timoneles del Parque Nacional Nahuel Huapi.
Esto sucede en Villa Traful, en la ladera del Alto Mahuida, donde hay una maravilla natural única en el mundo. Se trata de un conjunto de alrededor de 90 cipreses secos que quedaron en pie desde el lecho del lago, a los que solo se puede acceder por agua.
El Bosque Sumergido, como su nombre lo indica, se puede apreciar al ver los troncos de los cipreses que parecen petrificados con sus ramas principales. Algunos visitantes del bosque prefieren hacerlo desde la lancha y otros eligen disfrutar la profundidad del espejo de agua junto a las truchas.
La entrada al Bosque Sumergido
Si bien de por sí navegar y bucear por el Lago Traful, uno de los más transparentes y cautivadores de la Patagonia argentina con sus tonos turquesas, puede regalar una belleza inigualable, también invita a buscar profundizar en la historia de este fenómeno natural y conocer qué lo desencadenó.
"Nuestras excursiones dejan de ser un paseo embarcado a una actividad de navegación hermosa porque la gente se lleva información geológica respecto al bosque sumergido", asegura Gabriel, guía timonel del Parque Nacional Nahuel Huapi que trabaja en la embarcación de apoyo para las excursiones de snorkel de la empresa Eco Traful por el bosque sumergido.
¿Por qué el bosque de cipreses sumergidos en el Lago Traful no se cae? "Sus raíces están agarradas, pero con los años, por el viento, la erosión y el agua, algunos van acostándose", explica Gabriel sobre este fenómeno, que, a pesar de los años, la gente que ya lo conoció vuelve.
"Justamente los geológicos del Conicet en su tesis al respecto hablan de un proceso de remoción en masa de los cipreses porque en esa zona hay una falla geológica", y agregó que "el bosque sumergido está vivo, la montaña se va introduciendo para adentro del lago, trayendo a los cipreses que están de pie hacia dentro del lago".
Los árboles que lucen un color gris clarito que resalta contra el azul del lago siguen en pie porque a pesar de perder los nutrientes que les entrega la tierra y morir cuando ingresan al agua, no hay microorganismos por las bajas temperaturas y quedan intactos.
Tres excursiones al Bosque Sumergido
El punto de partida para descubrir uno de los rincones más sorprendentes de la Patagonia es el muelle de la localidad de Villa Traful, sobre la margen sur del lago, donde distintas embarcaciones estacionan a toda hora del día frente al edificio de Prefectura Naval Argentina. Desde este punto se puede apreciar una vista panorámica del lago y la montaña.
Para entender cuál es la magia oculta y tener una experiencia 100 % de calidad, la excursión básica que se ofrece es la travesía de 3,5 km en embarcación con un grupo de hasta doce personas hasta la zona de la falla geológica del Lago Traful.
Esto incluye la observación del bosque y los acantilados glaciarios, donde se encuentra una ruta natural, la gruta de la Virgen Stella Maris de los pescadores o navegantes, emblema de la Armada Argentina.
Por otro lado, también está la posibilidad de realizar una excursión combinada, que después de realizar el recorrido completo, los guías navegan diez minutos más hasta Bahía Grande, una playa paradisíaca de arena volcánica y protegida del viento durante todo el día. Allí, no hay servicios, por lo que los visitantes tienen que llevarse su vianda. "Pueden traer mochila, heladerita, caña de pescar si tienen el permiso de pesca y van a pasar el día hasta las 18.30 cuando los guías regresan", explica Gabriel.
La yapa, en la visita a Bahía Grande, es que los visitantes pueden aprovechar para emprender trekking autoguiado de nivel medio a través de un sendero autorizado por Parques Nacionales. De esta manera, se puede acceder en una hora y cuarto a las Lagunas las Mellizas. Sin embargo, cabe remarcar que solo a la Laguna Azul, porque a la Laguna Verde es necesario contratar guía de sitio, y hacer un trayecto más largo hasta el alero de las pinturas rupestres de los tehuelches.
Snorkel en el Lago Traful
Un grupo de diez personas utilizando snorkel sale caminando hacia atrás y con el agua hacia la cintura, empieza la magia, describe el guía que conduce la embarcación de apoyo que acompaña la excursión hasta la bahía.
"Es nuestra actividad premium, la gente queda enloquecida, hace dos semanas salió una mamá llorando que no podía entender lo que vivió en ese momento", cuenta Gabriel sobre la excursión de snorkel en el bosque sumergido. "Es para un máximo de diez personas para brindar un servicio de excelencia y procurar el cuidado de la gente que le atamos los torpedos anaranjados de salvataje para verlos", indica el guía timonel.
Saliendo en el turno de las 7 o de las 14, la embarcación que sale del muelle incluye el equipo de neopreno de 7 mm, cascos, guantes, medias, aletas, completísimo, para que los visitantes puedan nadar una hora y cuarto en el Lago Traful sin tener nada de frío.
Además, los equipos brindan gran flotabilidad, así que niños o personas que no sepan nadar, también pueden acceder a los 25 metros de visibilidad a 900 msn y nadando en el corazón del bosque sumergido. Por su puesto, incluye el registro de esta experiencia increíble, dado que los guías, que en todo momento cuidan, también graban videos con cámaras subacuáticas.
Estas excursiones tiene un costo que vas desde los 50.000 pesos a los 220.000 pesos en su versión más extensa, con buceo incluido.
Con información de LMN / Manuela Wilhelm