Una misión arqueológica del Consejo Supremo de Antigüedades ha anunciado el hallazgo de uno de los sitios más relevantes descubiertos recientemente en el sur del Sinaí. Se trata de la meseta de Umm 'Irak, un enclave de valor histórico y artístico excepcional que permanecía desconocido hasta el momento y que ha sido calificado por las autoridades como una "adición cualitativa importante al mapa arqueológico de Egipto".
El sitio se localiza en una zona arenosa, aproximadamente a cinco kilómetros al noreste del Templo de Sarabit El-Khadim. Por su ubicación estratégica, que domina la meseta de El-Tih, los expertos sugieren que el lugar funcionó como punto de vigilancia, reunión y descanso para diversas civilizaciones a lo largo de milenios.
Un "museo natural" de 100 metros
El secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, Hisham El-Lithy, describió el lugar como un "museo natural al aire libre". El núcleo del descubrimiento es un refugio rocoso de piedra arenisca de más de 100 metros de largo.
En este espacio, se han documentado diversas manifestaciones artísticas:
• Pinturas en pigmento rojo: Las más antiguas, datadas entre el 10.000 y el 5.500 a.C., que representan fauna de periodos tempranos.
• Pinturas en color gris: Registradas por primera vez en la zona.
• Grabados diversos: Escenas que muestran la evolución de la expresión simbólica humana.
De la caza prehistórica a la era islámica
El estudio inicial de los grabados permite trazar una línea de tiempo sobre la actividad en la región. Se destaca una escena de caza con un arquero, perros e íbices, representativa de las economías de las primeras comunidades.
En estratos cronológicos posteriores, se identificaron figuras de camellos y caballos montados por jinetes armados, acompañadas de inscripciones nabateas. El recorrido histórico culmina con inscripciones en árabe que datan de los primeros siglos de la era islámica, lo que confirma la prolongada relevancia del enclave.
Evidencias de una ocupación milenaria
Más allá del arte, la misión dirigida por Hisham Hussein halló pruebas materiales de la vida cotidiana en la meseta. El interior del refugio contenía restos de unidades habitacionales de piedra, fogones y herramientas líticas.
También se recuperaron fragmentos cerámicos del Reino Medio egipcio y de la época romana (siglo III d.C.). La presencia de abundantes excrementos animales sugiere que, en etapas posteriores, el sitio fue utilizado como refugio para ganado frente a las inclemencias climáticas.
Este descubrimiento no solo aporta evidencias sobre la sucesión de civilizaciones en la península, sino que también refuerza la posición de Egipto en el turismo cultural internacional. Las autoridades ya trabajan en un plan integral para la protección y documentación sostenible de este nuevo tesoro arqueológico.

