Los hermanos Ramón y Nélida Acuña murieron exactamente un año atrás. Habitaban el edificio de Pedro Goyena al 600, en el barrio porteño de Caballito, y fueron las dos víctimas fatales del derrumbe de la construcción.
Su departamento se encontraba justo al lado de un pozo de diez metros de profundidad y era parte de la obra.
En la mañana de este sábado, los vecinos y damnificados marcharon para pedir justicia, y al mismo tiempo exigieron la reconstrucción de los departamentos destruidos en la tragedia.
En diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, Ingrid Vadalá, una de las damnificadas, afirmó que los habitantes del inmueble asistieron a la convocatoria y recordaron a las víctimas fatales.
"Necesitamos urgente la reconstrucción del lugar", exigió la mujer, quien aseguró: "Somos ciudadanos que estamos en la nada misma y es responsabilidad del Gobierno de la Ciudad y la constructora MAB Inversiones SRL".
"Desde junio no ingresamos más a nuestras casas, y todas nuestras pertenencias quedaron allí adentro. No importa si la empresa nos está pagando un alquiler. Es lo que corresponde, ellos nos pusieron en este lugar", añadió Vadalá.
En este sentido, sostuvo que "no quiere extender más el contrato con la constructora", sino que reclama volver a su departamento para dormir en su cama, usar su heladera y su lavarropas. "Mi casa entera está ahí", expresó dolorida.
Por su parte, recordó a Nélida y Ramón, los dos hermanos que fallecieron el día del desmoronamiento: "Hoy esas dos personas no pueden estar acá reclamando porque murieron. Los que estamos, que nos mataron en vida porque hace un año que no tenemos paz, necesitamos volver a los departamentos y para eso exigimos la reconstrucción".
La respuesta de la Ciudad
Mientras tanto, funcionarios de la Secretaría de Seguridad, que comanda Ezequiel Daglio, y de la Subsecretaría de Relaciones con la Comunidad y Atención a la Víctima, del Ministerio de Seguridad, están en comunicación con los vecinos para trabajar en soluciones a las necesidades, ya que las personas no pueden volver a sus casas.
Por pedido del Gobierno de la Ciudad, en diciembre la Legislatura porteña eximió a las unidades funcionales del inmueble colapsado de la obligación de pago del Impuesto Inmobiliario y de la Tasa Retributiva por los Servicios de Alumbrado, Barrido y Limpieza, Mantenimiento y Conservación de Sumideros, correspondiente al año 2025.
En tanto, la DG de Asistencia a la Víctima ya había pedido una medida similar para el período 2024.
En este momento, la estructura ya no es garantía de estabilidad y el terreno sigue siendo inestable, por esa razón, está clausurada la obra.
Redactada con información de Agencia Noticias Argentinas

