Cada 4 de septiembre, Argentina celebra el Día de la Secretaria, una fecha destinada a rendir homenaje a un rol esencial en el funcionamiento de empresas, instituciones y organizaciones.
Con el paso del tiempo, esta conmemoración dejó de estar asociada únicamente a las mujeres y pasó a ser un reconocimiento inclusivo, que abarca a todas las personas que cumplen funciones administrativas clave, desde la gestión de agendas hasta la organización de procesos internos.
¿Cuándo comenzó a celebrarse el Día de la Secretaria en el país?
En Argentina, la efeméride se estableció en 1970 con el objetivo de revalorizar la labor de secretarios y secretarias, poniendo en primer plano cualidades como la eficiencia, la discreción y la capacidad de organización.
Estas competencias han sido históricamente determinantes para el desarrollo de la actividad económica, tanto en el sector público como en el privado.
Los orígenes de la celebración: dos historias posibles
- La máquina de escribir y la primera dactilógrafa
Uno de los relatos sobre el origen del Día de la Secretaria se vincula con la Revolución Industrial del siglo XIX. En ese contexto, el inventor estadounidense Christopher Sholes creó la máquina de escribir, un invento que revolucionó la gestión documental.
Su hija, Lillian Sholes, fue la primera en utilizarla y se convirtió en la primera dactilógrafa reconocida. Ese hecho marcó el inicio de una profesión que pronto se expandió por todo el mundo, abriendo nuevas oportunidades laborales y consolidando un rol vital en oficinas y empresas.
- María Barret y la lucha gremial
Otra versión atribuye la conmemoración a la secretaria estadounidense María Barret, pionera en la defensa de los derechos laborales del sector. Su liderazgo derivó en la creación de la Asociación Nacional de Secretarias en Estados Unidos, entidad que inspiró a distintos países, entre ellos Argentina, a fijar fechas especiales para valorar la tarea administrativa.
- Una fecha con mirada actual
Hoy, el Día de la Secretaria no solo evoca los orígenes históricos de la profesión, sino que busca destacar el papel actual de quienes sostienen el funcionamiento diario de instituciones y empresas.
En un mundo laboral atravesado por la digitalización y la inmediatez, el trabajo administrativo continúa siendo indispensable para la organización y la eficiencia.
