Día de San Cayetano: necesidades y esperanzas en primera persona
El Interactivo salió a la calle, y escuchó a los fieles devotos del santo del pan, la paz y el trabajo. Una sociedad que se hace escuchar, en una fecha de máxima sensibilidad.
Cada 7 de agosto, gran parte de la sociedad argentina se vuelca a las calles para pedir o agradecer a San Cayetano, el patrono del pan y del trabajo. Ya sea en un santuario, una iglesia o una capilla, miles de compatriotas se movilizan desde horas tempranas para dar testimonio de su fe, y también para dar valor por los bienes recibidos.
Y cada 7 de agosto parece ser similar: cielo encapotado, llovizna, frío. Para los fieles eso no importa, por lo que El Interactivo (lunes a viernes de 12 a 14 por Ciudadano News 91.7, y Ciudadano News Streaming) salió a las calles para escuchar de boca de los mendocinos qué significa el santo para ellos, y qué los moviliza a asistir a dichos lugares.
Jóvenes, adultos mayores, niños, cada persona tenía algo que decir. La iglesia que honra a San Cayetano en Mendoza, ubicada en Anatole France 642 de Godoy Cruz, fue el escenario para que se expresaran los fieles. "Vengo por salud, paz y trabajo", decía una señora. "Está muy difícil, más ahora que me encuentro desempleada. De todas maneras, no perdemos nunca la esperanza", se le oía comentar a otra.
"Siempre se ve gente, tenemos esperanza y le pedimos a nuestro santo que bendiga a nuestro país, que nos dé salud y trabajo", continuaba la mujer. A ella se sumó un hombre mayor, quien dijo "soy jubilado. Vengo a pedir que aumenten más el sueldo, y que Milei no dé el veto. Eso pedimos. Estamos desvalidos". La tristeza se reflejaba en el rostro de ambos.
La gente se acerca a la imagen de San Cayetano. Esperanza y solidaridad.
Pero no solamente de pan vive el hombre. Una mujer mayor se acercó al cronista, y dijo "vengo por mi salud. Estoy enferma, y pido por todos los enfermeros, por las familias, por todo el mundo", y una joven, que estaba cerca de esta mujer, pidió "que nunca nos falte el pan ni el trabajo".
Adultos mayores, los más fervientes seguidores del santo italiano.
Dicen que cada casa es un mundo. Así lo reflejó el comentario de un muchacho que dijo "vivimos juntos, pero no tenemos hijos. Venimos a pedir trabajo, a agradecer por el trabajo y salud de la familia. La verdad es que está muy difícil el tema trabajo, pero los que lo tenemos, debemos agradecer".
Más voces, y una biografía
Una madre joven también se hizo presente en la iglesia del Barrio Bancario, de Godoy Cruz. "Le vengo a pedir que nos siga bendiciendo con más trabajo, porque está muy difícil, y queremos agradecer que todavía tenemos. Es difícil para todos los hogares, y para todo el país", afirmó.
Nacido en Italia, Cayetano dejó las riquezas de su familia para ayudar a la Iglesia y a los más necesitados.
Las estampitas con espigas, un símbolo del espíritu del santo italiano, tampoco faltaron. Una mujer que se dedicaba a vender estas imágenes dijo que "hay mucha gente joven, por suerte. Están los chicos de la parroquia. Esto ayuda". Y esa ayuda, al decir de Juan, un voluntario, se traduce en mercadería que muchos acercan al lugar.
La iglesia que honra al santo, en calle Anatole France, de Godoy Cruz.
San Cayetano nació con el nombre deCayetano de Thiene, en Gaetano, Italia, en 1480. Era parte de una familia muy bien acomodada económicamente, pero en cierto momento de su vida abandonó todo y se dedicó con fuerza a ayudar a los más pobres, y también a reforzar la Iglesia Católica. Fundó varias organizaciones de beneficencia, y ayudó a los hospitales de su zona. Falleció el 7 de agosto de 1547, y sus reliquias se encuentran en Nápoles, en la Basílica de San Pablo Mayor.