Cada 10 de febrero se celebra el Día Mundial de las Legumbres, una fecha establecida por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) para destacar los beneficios nutricionales y ambientales de este grupo de alimentos. En el marco de esta conmemoración, Diego Gómez Luengo, socio fundador de Praga Alimentos, resaltó en diálogo con El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7 y Ciudadano_Newsen Twitch), la importancia de las legumbres en la alimentación y su impacto positivo en la sostenibilidad.
Un alimento con reconocimiento mundial
"Como lo catalogó la FAO, son alimentos que tienen características nutricionales muy sobresalientes, contribuyen a la seguridad alimentaria y a la sostenibilidad ambiental", señala Gómez Luengo. Por estas razones, la organización las denomina "superalimentos". Entre sus beneficios nutricionales, destaca su alto contenido en proteínas, hierro y fibra. Además, poseen un bajo índice glucémico, lo que las hace ideales para personas con diabetes, y son naturalmente libres de gluten.
En términos de sostenibilidad, las legumbres requieren una cantidad significativamente menor de agua en comparación con otros cultivos, como los cereales. "Son cultivos que consumen un cuarto del agua que puede consumir, por ejemplo, un cereal", explica el experto. Además, fijan nitrógeno atmosférico, reduciendo la necesidad de fertilizantes nitrogenados, lo que contribuye a un menor impacto ambiental.
Una familia de alimentos con amplia diversidad
Las legumbres pertenecen a la familia de las fabáceas y abarcan una gran variedad de cultivos, como porotos, garbanzos, arvejas y lentejas. Sin embargo, el consumo en Argentina sigue siendo bajo en comparación con otros países. "En Argentina, el consumo es de apenas 800 gramos por habitante por año, mientras que el promedio mundial es de 8 kilos", advirtió Gómez Luengo. Según el especialista, esto se debe en parte a una cuestión cultural y también a la percepción de que su preparación es compleja.
Para revertir esta situación, propone incorporar las legumbres en diversas preparaciones cotidianas. "Se pueden utilizar en salsas, guisos, sopas, panificados y hasta en postres", señala. En su empresa, ofrecen productos como harinas de porotos y rebosadores sin gluten, que permiten incorporar estos alimentos de manera práctica y sencilla.
Desde Praga Alimentos, Gómez Luengo impulsa iniciativas para promover el consumo de legumbres en Argentina. "Hemos hecho acuerdos con instituciones como el Instituto Argentino de Gastronomía y la escuela de cocina Azafrán en Córdoba, donde generamos nuevas recetas para facilitar su incorporación en la alimentación diaria", comenta.
A través de sus marcas @molinodepiedra.ok y @gula.nutricion, ofrecen productos como harinas, rebosadores y premezclas dulces y saladas, todas libres de gluten y aptas para dietas veganas. "Queremos ser la marca que eligen las nuevas generaciones. Invitamos a las familias a cocinar juntos, a preparar brownies o galletas con harinas de legumbres y así inculcar el consumo desde la infancia", concluye.
En un mundo donde la alimentación saludable y la sostenibilidad cobran cada vez mayor relevancia, las legumbres se presentan como una alternativa accesible, nutritiva y beneficiosa tanto para las personas como para el planeta.