Como todos los 4 de septiembre en Argentina, se conmemora el Día del Inmigrante. La fecha busca reconocer la diversidad cultural y la identidad de los extranjeros que deciden elegir a nuestro país como su nuevo hogar.
En 1949, el Estado nacional dispuso celebrar el Día del Inmigrante todos los 4 de septiembre, curiosamente recordando una medida establecida en 1812 por el Primer Triunvirato, la cual brindaba protección a quienes fijasen domicilio en el Río de la Plata.
Como otros tantos países, Argentina tiene a la inmigración como uno de sus pilares de origen. Nuestro país fue poblado por diferentes corrientes inmigratorias, en grandes oleadas como la que se produjo entre 1880 y 1914.
En dicho período, más de 4 millones doscientos mil inmigrantes arribaron al país: la mayoría eran italianos y españoles, pero también llegaron franceses y rusos.
Según la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación, en ciudades como Capital Federal o Rosario, los nacidos en el extranjero en 1914 superaban el 50% de la población. Esto evidencia una fuerte presencia de inmigrantes en los principales centros urbanos del país durante ese período.
Mientras tanto, en Catamarca o La Rioja, los inmigrantes conformaban un grupo muy reducido. Esta diferencia se debe a que la mayoría de ellos se establecían en zonas con mayor desarrollo económico, donde encontraban más oportunidades de trabajo y mejores condiciones de vida.
Inmigrantes en Argentina: ¿cuántos viven actualmente en el país?
En 2024, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) presentó un nuevo informe con resultados definitivos del Censo 2022. El documento revela que Paraguay, Bolivia y Venezuela son los países con mayor representación inmigrante en la Argentina.
El informe detalle que en Argentina residían 1.933.463 personas nacidas en el extranjero en viviendas particulares, de las cuales 1.061.421 eran mujeres y 872.042 varones. La cifra representa el 4,2% del total de la población en viviendas particulares, lo que confirma la tendencia descendente de la proporción de población no nativa, una característica constante en lo que va del tercer milenio.
La mayor parte de la población inmigrante en 2022 provenía de Paraguay y Bolivia: de cada 100 inmigrantes, poco más de 44 habían nacido en alguno de estos dos países limítrofes. Además, se destacó la creciente presencia de personas nacidas en Venezuela, que comenzó a ocupar un lugar relevante en el ranking de países de origen.
En cuanto a la distribución geográfica, más del 73% de las personas extranjeras vive en la provincia de Buenos Aires y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Les siguen, en orden de cantidad, las provincias de Mendoza, Córdoba, Santa Fe, Río Negro, Misiones y Neuquén.
