El 3 de septiembre se reconoce en todo el país una figura clave en la vida cotidiana de los argentinos: el ferretero. En esta fecha se celebra el Día del Ferretero, en homenaje a la fundación, en 1905, de la Asociación de Ferreterías y Bazares de la República Argentina.
Con el paso del tiempo, el espacio cambió de nombre y hoy la conocemos como CAFARA (Cámara de Ferreterías y Afines de la República Argentina). A lo largo de estos 120 años de historia, el sector ferretero ha demostrado una notable capacidad de adaptación frente a los cambios económicos, tecnológicos y sociales del país.
Más allá del comercio, el ferretero cumple un rol social: asesora, recomienda y muchas veces soluciona problemas urgentes del hogar o del trabajo. La cercanía con la comunidad ha sido clave para mantener la vigencia del rubro, que continúa evolucionando sin perder su esencia.