Día del Asado: cómo se hizo tan famoso y cuál es el corte "estrella" en Argentina
En este 11 de octubre, familias y amigos celebran juntos, recordando el valor del encuentro y de una costumbre que continúa siendo el plato más argentino de todos.
Cada 11 de octubre, Argentina celebra el Día del Asado, una tradición que representa mucho más que un plato en la mesa: simboliza el espíritu de encuentro, la "argentinidad" y el valor de compartir. Esta fecha, que coincide también con el Día Internacional del Dulce de Leche, invita a festejar al aire libre, en pleno clima primaveral, dos de los sabores más emblemáticos del país.
Un día para celebrar el asado, el plato nacional argentino
Aunque no es una celebración oficial, el Día del Asado se popularizó en 2013, cuando una comunidad en Facebook propuso establecer el 11 de octubre como una fecha conmemorativa. Desde entonces, miles de argentinos prenden el fuego para honrar esta tradición culinaria, especialmente los domingos en familia o entre amigos.
El asado, además, fue inmortalizado en la cultura popular argentina. Artistas como Florencio Molina Campos han representado esta costumbre en sus obras, junto a otros símbolos de la identidad nacional como el mate, el gaucho y el caballo.
Una pintura de Campos.
La historia de la costilla: de descarte a corte emblema
Si hay un corte que resalta en la parrilla argentina, es el asado de tira, especialmente la costilla. Su historia se remonta al primer frigorífico argentino, "The River Plate Fresh Meat Co.", que fue fundado en 1883 en Campana, a orillas del río Paraná de las Palmas, por el banquero inglés George Drabble.
Este frigorífico, que funcionó hasta 1926, exportaba carne a Reino Unido, donde la preferencia por los cortes magros hacía que la costilla quedara como sobrante. En lugar de desecharla, los empleados —muchos de ellos provenientes del interior del país— comenzaron a asarla junto con otros cortes populares como el cuero, el matambre y la falda.
El asado de tira, tal como lo conocemos hoy, surgió con la introducción de la sierra eléctrica, que facilitó a los operarios cortar los huesos del costillar y dividirlo en tiras. Este avance permitió que el corte alcanzara la parrilla y se consolidara como una de las joyas de la gastronomía argentina.
Hoy, el Día del Asado es la excusa perfecta para encender la parrilla y celebrar una tradición que ha evolucionado a lo largo de los años, convirtiéndose en un símbolo de identidad.
Más allá de sus orígenes y la tecnología que permitió su expansión, el asado sigue siendo una expresión de la cultura argentina, una manera de fortalecer lazos y honrar el pasado.
En este 11 de octubre, familias y amigos en todo el país celebran juntos, recordando el valor del encuentro y de una costumbre que, generación tras generación, continúa siendo el plato más argentino de todos.