El coaching de liderazgo es un estilo que se centra en el desarrollo personal y profesional de los colaboradores. En este estilo, los líderes actúan como guías para ayudar a sus equipos a alcanzar sus metas y a mejorar su rendimiento.
El coaching de liderazgo se diferencia de otros estilos de liderazgo en que se enfoca en el desarrollo personal y profesional de los colaboradores.
María Eugenia Gutiérrez Brianza, psicopedagoga y coach de liderazgo empresarial, detalló en el magazine de Ciudadano News, El Interactivo que, "cuando las personas muestran actitudes para ser líderes, es en distintas circunstancias en la que toman el mando. O en circunstancias conflictivas en las que llegan a tomar las riendas y van hacia la solución. O convocan a la gente, tiene conexión con las personas, tienen esa actitud. Pero si el entorno no te ayuda, difícilmente pueda poner este potencial en acción".
"Por eso, muchas empresas tienen programas de liderazgo para crear este contexto para que las personas puedan desarrollar y mostrar su valor como líder", completó.
Recordó a, "una figura del siglo X. Molly Brown está en el Titanic. Esta persona era una mujer muy millonaria que había venido de un entorno y un contexto de pobreza y encuentra oro y era para los americanos una nueva rica. La rechazaron bastante, aunque hacía un montón de emprendimientos y tenían un montón de liderazgo".
"Cuando sucede lo del Titanic y no hay quienes tomen las riendas de la evacuación de una manera efectiva, ella se pone a cargo y salva a muchísima gente y cuando vuelve en su liderazgo lo hace con un propósito. Y eso es importante para los líderes, el porqué y el para qué hacen esto. Toda su vida anterior como líder había querido responder a los mandatos de su época", consideró.
Y añadió: "Desde el Titanic en adelante no solo empieza a responder a las necesidades de la sociedad en esa época. Pero lo hace con un propósito porque era importante para ella ayudar a estas personas, los sobrevivientes del Titanic".
"La conexión afectiva se hace con el propósito que tiene ese equipo en común que es ganar, eso es lo importante. Vos necesitás poder confiar en el líder. Y el líder necesita poder confiar en su equipo. Y para esto se necesita esa conexión donde hay confiabilidad y donde esto que decimos que vamos a hacer y prometemos que vamos a hacer se va a cumplir de alguna manera. Y acá se empiezan a diferenciar los líderes que manejan mejor las conexiones con las personas que otros", planteó.
Aunque aclaró que, "si esto de alguna manera no se puede cumplir, poder conversar desde un reclamo efectivo, no desde el reproche o desde la frustración, ese es otro tema también importante en el liderazgo, que son la gestión de las emociones, las propias y las del equipo.
"El líder tiene que tomar decisiones. Es el responsable por el rumbo de su equipo y hay momentos de grandes soledades. Porque por más que pueda compartirlo con el equipo sobre sus hombros, cae la toma de la decisión. Esos son los momentos desafiantes de los líderes. Los líderes en general quieren ser líderes", manifestó.
E indicó que, "hay casos en los que hay líderes que no quieren ser más por un montón de razones. Porque el compromiso con el rol es demasiado alto. El rol les cuesta o perdieron el entusiasmo, pierde sentido, pero en general los líderes quieren serlo, les gusta ese rol de llevar adelante a otras personas en una sintonía y en una unidad para ganar".
"Todos tenemos algo de ambiciosos y simplemente quisiera entender cierta ambición de poder. Es solo para sí misma o el interés del equipo o el bien que pueda hacer. El propósito ahí no sé si estamos hablando de un liderazgo a conciencia, el liderazgo consciente y transformacional. Si es una persona muy fuerte que tiene mucha visión por conseguir lo que quiere conseguir. Yo estoy en un equipo y estoy con una persona que capitanea esto, solo le importa su ambición y nada más que eso, seguramente yo como parte de ese equipo me voy a ir alejando. Esto es lo peor que le puede pasar a un líder", consideró.
Señaló que, "yo lo primero que le preguntaría es qué quiere realmente, porque a veces querer bajarse del barco ante una situación de frustración es una manera de evitar el dolor que nos causa la situación. Pero quizás con preguntas y dando vuelta la cosa podés acomodarte como líder para ver si no hay otra manera de mirar las cosas y tomar la decisión no desde la frustración, sino desde lo que quiero para mí. Es válido que ya no quieran más situaciones de mucho estrés, pero es distinto y el impacto va a ser muy distinto".
"Si esta decisión la toma desde la frustración que si lo acompañás para desmenuzar de qué está hecha esa frustración y encontrar la raíz de lo que le está molestando para que pueda hacer el mejor diseño de que si quiere seguir siendo líder o realmente es el momento para cambiar. Eso es lo que hace el coaching. Es decir, guiar a las personas con preguntas para que encuentren las respuestas de lo que le está pasando, mejor claridad para las respuestas", marcó.
Apuntó que, "si este fue un líder que pudo hacer una buena conexión con las personas, pudieron de alguna manera crear procesos que pueden reproducir con él y sin él. Porque una de las cosas que necesita el líder es poder delegar, porque él tiene también su rol de gerente o dueño de la compañía. Entonces, seguramente deben haber establecido una cantidad de procesos. Así el líder se haya podido ir de vacaciones, dicho esto, cuando un líder se va, se va de vacaciones, se siente un vacío, sobre todo cuando es un buen líder".
"Pero ese grupo encuentra la manera de acomodarse hasta que se incorpore la nueva persona que va a dirigir y lo interesante de los grupos es que siempre surge una persona más fuerte que de alguna manera da la pauta de cómo salir adelante en esta situación", cerró.
