A pesar de que estudios recientes sugirieron una posible asociación entre el uso frecuente de teléfonos celulares y un mayor riesgo de enfermedades del corazón, especialmente en fumadores y personas con diabetes, un especialista médico zanjó la duda en Argentina asegurando que no existe una relación directa comprobada.
Si bien la investigación aún está en curso, algunos hallazgos indicaron que el uso prolongado de teléfonos móviles podría contribuir al estrés oxidativo y la inflamación, factores que podrían afectar la salud del corazón.
Sin una relación directa entre un corazón enfermo y el uso del celular
Mario Boskis, médico cardiólogo y miembro titular de la Sociedad Argentina de Cardiología, MN 74.002, indicó en El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch): "Es algo que se está estudiando desde hace mucho tiempo. Esto ocurre desde el advenimiento de los mismos teléfonos celulares porque hay que tener en cuenta lo siguiente: a pesar de que sin dudas estos artefactos son maravillosos, sin dudas emiten ondas de radiofrecuencia. Cualquiera sabe que después de prenderlo al rato se ponen más calentitos".
"Eso está relacionado con las ondas de radiofrecuencia que transmiten en un espectro de ondas que obviamente se tienen que comunicar con una antena, por lo cual recibe una señal y emite una señal", dijo.
Señaló que, "esa señal está en un espectro que está en el medio de la que emite un televisor y el que emite un horno de microondas. Para que se entienda, nosotros utilizamos el celular que emite una radiación no ionizante, que es un tipo de energía que se mide en watts -o vatios- y el hecho de que sean no ionizantes significa que no daña el ADN. Y, por lo tanto, no afecta los tejidos".
"Las ondas de radio se miden en potencia, que se expresa en vatios (W). La potencia de una onda de radio indica la cantidad de energía que irradia la señal por unidad de tiempo. A mayor potencia, mayor alcance de la onda de radio. La frecuencia de la onda, que se mide en hercios (Hz), también influye en su alcance y comportamiento", marcó.
Informó que, "el horno de microondas puede calentar un tejido. De hecho, si ponemos a calentar una carne, eso genera energía y por ende calor. El horno tampoco emite ondas no ionizantes. Lo que sí genera esos tipos de ondas son los Rayos X, los Gamma que se utilizan en medicina y también los ultravioleta del Sol".
"Por eso nos dicen que tengamos cuidado con el Sol que pueden generar cáncer de piel. Todo esto lleva a los estudios sobre el corazón y si esto genera algún tipo de problema. Hasta ahora no hay ningún trabajo que nos diga sobre una relación directa entre enfermedad cardiovascular o mayor riesgo y el uso del celular", explicó.
Argumentó que, "en el caso de tener un bypass, como en el caso de una revascularización miocárdica, no hay absolutamente ningún problema con los estos famosos puentes. Si hubiera algún stent tampoco existe algún tipo de problema. Pero sí hay una salvedad respecto a la presencia de algún marcapasos".
La revascularización miocárdica es un procedimiento quirúrgico que tiene como objetivo mejorar el flujo sanguíneo al corazón cuando las arterias coronarias están obstruidas o estrechadas. Esto se logra creando una nueva ruta para que la sangre pueda llegar al músculo cardíaco, evitando las obstrucciones. En esencia, es una forma de bypass para el corazón.
Stents se refiere a unos dispositivos médicos, usualmente tubos pequeños y expandibles, que se utilizan para mantener abiertos conductos o vasos sanguíneos en el cuerpo que han sido obstruidos o dañados.
"Los celulares al emitir ondas de frecuencia podría llegar a interferir el funcionamiento correcto a algún tipo de marcapasos y también de los que se llaman cardiodesfribiladores implantables que pueden dar un choque eléctrico en caso de arritmias severas. Aparatos que se utilizan en casos de arritmias complejas", amplió.
Un cardiodesfibrilador, también llamado desfibrilador cardioversor implantable (DCI), es un dispositivo médico que se implanta quirúrgicamente para tratar ritmos cardíacos peligrosos, como taquicardias ventriculares o fibrilaciones ventriculares. Detecta estas arritmias y, si es necesario, administra una descarga eléctrica para restablecer un ritmo cardíaco normal.
Apuntó que, "todo aquel que tiene algún dispositivo para tratar alguna arritmia cardíaca no deberá utilizar un celular a menos de 15 centímetros del marcapasos. Si está ubicado en el hueco supraclavicular izquierdo, deberá usar el celular sobre el oído derecho. Y nunca colocar el teléfono sobre el pecho. Tampoco deberá acercarse a menos de 15 centímetros de un horno a microondas en funcionamiento. Lo mismo con una televisión".
"En el caso de la manipulación de imanes podrían alterar la programación de un marcapasos. O cuidado con entrar a lugares con campos electromagnéticos donde el típico ejemplo es la realización de una resonancia magnética. También en algunas fábricas donde debería haber carteles con advertencias", manifestó.
Consideró que, "ante la proliferación de esta tecnología, es que se ha estudiado mucho la posibilidad de que se generen alteraciones en el tejido humano. De hecho, los especialistas en cáncer han estudiado la relación entre posibles afecciones y el uso del celular y no se ha determinado algo concluyente".
Y alertó: "Sin embargo, es muy útil recordar que el uso del teléfono celular sí está vinculado a otros posibles problemas de salud y que están relacionados con los aspectos psicológicos, de estrés, atención, nerviosismo, falta de sueño y de descanso. En eso sí, tenemos que tratar de utilizar un poco menos las pantallas digitales".