La historia comienza con un hombre que sufría un caso complicado de salud. Pero un diagnóstico equivocado agravó su estado, y lo llevó a soportar más sufrimientos que terminaron en una internación de 50 días, incluyendo múltiples intervenciones quirúrgicas. El caso sucedió en el año 2021 en Buta Ranquil, provincia de Neuquén, y el paciente demandó a dos médicas que lo habían atendido.
Las médicas omitieron hacer estudios complementarios. Por esta inacción, el hombre terminó internado 50 días.
En realidad, las profesionales habían omitido brindar el cuidado que el hombre necesitaba. Según confirmó la fiscal del caso, "las médicas no realizaron un diagnóstico adecuado, ni advirtieron la evolución desfavorable del paciente, no pidieron estudios complementarios, no lo derivaron a un centro de mayor complejidad, y tampoco realizaron interconsultas".
El hombre esperaba una reparación, y no una condena. De esta manera, tanto el demandante como las demandadas evitaron pasar por un juicio oral. Como la demanda estaba en curso, la Justicia tomó cartas en el asunto, propuso una conciliación, y el hombre recibirá una compensación monetaria.
La jueza de garantías Leticia Lorenzo dio curso a la aplicación de un criterio de oportunidad para las médicas, imputadas por lesiones culposas. A partir de ahora, y luego de un acuerdo con el hombre que estuvo internado, las mujeres deberán pagar 20 millones de pesos en concepto de reparación. "Hay satisfacción de ambas partes, y eso es lo relevante en términos de las exigencias del Código Procesal, en cuanto a encontrar la manera más pacífica para el conflicto", dijo la magistrada.
El origen del suplicio
Según consta en la acusación, las profesionales atendieron al hombre en el hospital de Buta Ranquil entre marzo y abril de 2021, pero "no cumplieron con el deber objetivo de cuidado, que debería regir la atención médica". Fuentes judiciales indicaron que ambas omitieron brindar ese cuidado, que podría haber evitado la puesta en peligro de su vida, y las secuelas en la salud física.
Buta Ranquil, el paraje neuquino que fue escenario del caso.
Natalia Rivera, fiscal del caso, dijo que las médicas pudieron haber hecho lo posible para llegar a un diagnóstico certero, "pero no lo hicieron. Esto ocasionó un agravamiento del cuadro clínico del paciente, que requirió de múltiples procedimientos quirúrgicos y demandó unos 50 días de internación".
A ese acuerdo de conciliación llegaron ambas partes por intercesión de la jueza. Esta coincidencia expresa también que, en el caso de incumplimiento del pago por parte de las profesionales, la víctima podrá recurrir a la vía civil para seguir adelante con su reclamo.