Expedición al oasis submarino

Desde el buque Falkor explicaron cómo el Conicet escanea el fondo del mar

El Falkor utiliza una conexión satelital de gran ancho de banda y un sistema informático que permite que los científicos en tierra participen activamente en el proceso y los detalles fueron dados a conocer en El Interactivo.

Por Carlos Fernández Giménez

5 Agosto de 2025 - 15:54

El buque de investigación Falkor (too) se encuentra equipado con tecnología innovadora para explorar en las profundidades de los océanos.
El buque de investigación Falkor (too) se encuentra equipado con tecnología innovadora para explorar en las profundidades de los océanos. web

5 Agosto de 2025 / Ciudadano News / Sociedad

RV Falkor Too es un buque de investigación oceanográfica reacondicionado durante los años 2021 y 2022 a partir del antiguo buque offshore MS Polar Queen. El barco fue comprado por el Schmidt Ocean Institute en marzo de 2021 como reemplazo del RV Falkor y es el actual buque en el que los investigadores del Conicet de Argentina recientemente completaron una misión en el fondo del mar argentino.

1. ¿Por qué el buque se llama Falkor (también)?
Siguiendo con la temática de la novela fantástica alemana « La Historia Interminable» , que inspiró nuestro primer buque de investigación, este se llama Falkor (también) , ya que continuará el viaje incesante del Instituto Oceanográfico Schmidt en su misión de explorar nuestro vasto ecosistema oceánico.

2. ¿Qué tamaño tiene este buque?
El buque de investigación Falkor (también) tiene 110,6 m (363 pies) de eslora y 20 m (66 pies) de manga. La cubierta de popa tiene 960 m² (10.333 pies²) y dispone de 70 literas. En comparación, el Falkor tiene 83 m (272 pies) de eslora, 13 m (43 pies) de manga y 44 literas. Puede consultar todas las especificaciones del Falkor original.

3. Otros "datos rápidos" y estadísticas sobre las capacidades:
• Ocho laboratorios, incluido un laboratorio principal de 105 metros cuadrados, laboratorios húmedos, un laboratorio científico de agua de mar, un laboratorio de electrónica informática, un laboratorio de robótica y un laboratorio frío para trabajo biológico.
• Tres conjuntos de ecosondas multihaz: 11 toneladas de sonares.
• 15 sensores acústicos más.
• Cinco km de tuberías de agua de mar científicas, más un sistema especial para la evaluación del agua con microplásticos.
• Siete sistemas de manejo de lanzamiento y recuperación sobre el costado para equipo científico
• Una de las grúas más grandes en un buque de investigación.

Mapa interno del Falkor (too).
Mapa interno del Falkor (too).

Desde el Falkor explicaron cómo el Conicet escanea el fondo del mar

Gregorio Bigatti, investigador principal del CONICET, indicó en el programa El Interactivo (lunes a viernes de 12 a 14 por Ciudadano News 91.7 y Ciudadano News Streaming): "Nosotros no dimensionamos todavía esto, seguimos trabajando igual. Hace años que lo venimos haciendo en esta misma zona, así que, ahora veremos".

"Hace mucho tiempo que nos preparamos para esta campaña, que nos sirve mucho para tener nuevos datos y cuando bajemos veremos. Estamos tratando de que eso no nos interfiera en nuestro trabajo porque se trabaja las 24 horas a full y porque la oportunidad de tener este tipo de tecnología para trabajar es mucha", dijo. 

Consideró que, "estamos aprovechando eso y cuando bajemos veremos nosotros si estamos preparados para trabajar. Venimos trabajando y eso sirve para que la gente se dé cuenta de que el CONICET somos gente comprometida, gente que nos gusta trabajar". 

"Y que las universidades públicas hicieron que nosotros estuviéramos acá y que todo lo que ustedes ven y disfrutan. Es gente que está en forma y daban muchísimo y que no sea solo una imagen, sino que tenga un contenido. Es nuestra fauna, estamos contentos que sean conocidos, aparte, son la base de las cadenas marinas que muchas veces las termina el hombre", agregó.

Completó que, "este mismo buque - el Falkor (too)- viene haciendo esto mismo hace como dos años, en distintos lugares, de hecho pasó por otros lugares, por las Islas Galápagos. Es mucho más glamour que la Argentina y no pasaron de las mil vistas. Nosotros pasamos las 86 mil. Los fondos no se lo dan a cualquiera, se lo dan a gente que viene trabajando sólidamente". 

"Hace dos años que venimos trabajando acá y arriba de ese buque tres generaciones de científicos que nos venimos formando y tenemos fondos para tener acceso a estas tecnologías. Podemos hacer cosas de este tipo, es uno de los ejemplos", marcó. 

Y añadió: "Toda gente comprometida que le gusta hacer su trabajo y que hay que financiar toda la ciencia. No solo la marina, nos gusta que la gente nos apoye para seguir generando contenido y seguir siendo un país culto".

"Este barco viene trabajando hace dos años, viene por el Pacífico y en cada país hace lo que hacemos nosotros. Se suben grupos con un proyecto. Nosotros sí estamos por primera vez en ese buque y lo raro es que en Argentina se dio este fenómeno, que en otros países no se dio porque tenían las mismas imágenes de calidad. Tenían un streaming", manifestó. 

Argumentó que, "entonces, entre cómo somos los argentinos, con los fanatismos, yo creo que todo el mundo sabe, está la gente que no solo le gustan los animales marinos, como los delfines y ballenas. Ahora se están dando cuenta de que los animales marinos también tienen su belleza e importancia". 

"Esto se juntó con contenido serio y fue contado de una forma relajada que es como trabajamos. Y se llegó a mucha más gente y lo que nos gusta también es que estamos despertando las vocaciones científicas de las juventudes", destacó.

Valoró que, "siempre digo que cada vez que uno sale para el campo como biólogo, ir para ver a los animales, se aprende algo nuevo. Porque la naturaleza te enseña siempre. Es muy grande y te enseña. Muchas veces, la ves desde el ojo de los humanos que no tiene nada que ver con la realidad y lo que me sorprende es ver a estos animales vivos". 

"Y esos detalles en los que muchas veces vemos del ojo de la ventosa, del pulpo, los podemos ver en un laboratorio con una lupa o microscopio para saber si está vivo, esto se aprende todos los días. El detalle lo saben los especialistas que se formaron en las universidades públicas y que están trabajando en CONICET con estos temas", manifestó.

Admitió que, "por eso mismo, estamos trabajando acá. Pero también como las corrientes generan zonas productivas y de diversidad alta, la temperatura a veces llega a 0,8 grados y estos animales dependen de la temperatura. Estamos viendo cómo viven en la realidad estas medusas cuando uno baja".

"Antes nosotros no podíamos bajar, pero con los buques de CONICET ya veníamos acá. No lo podríamos hacer sino con otras tecnologías que son de fondo. A los animales, ahí los estudiamos y los podemos meter en un acuario, quizás. Pero no es lo mismo un animal en un acuario que uno vivo en su hábitat en el mar y que lo podamos ver como lo estamos viendo", destacó.

Informó que, "nosotros llegamos hasta los 3,7 mil metros. Y cada vez que sale el robot, los técnicos de acá, del buque, lo tienen que acondicionar de vuelta y tienen que poner un punto de vuelta. En un equipo que sale mucha plata, cada vez que baja es mucho tiempo. Tarda casi como una hora cada 1.500 metros". 

"Y muestra cómo nosotros estamos trabajando con distintas muestras, datos para analizar. El laburo no para, lo hacemos con alegría, lo que nos falta es financiamiento, se hace con mucho esfuerzo y pocos fondos", cerró.

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