Círculo Político - Entrevista

Desafío hídrico en Mendoza: estrategias comunitarias y la gestión de la escasez de agua

Mendoza, un territorio donde el agua siempre ha sido limitada, enfrenta un panorama preocupante debido a las sequías prolongadas, y las estrategias comunitarias en los barrios populares resultan cruciales para gestionar este recurso finito.

Por Martín Gastañaga

La escasez de agua trae pronósticos sombríos — web

Gestionar el agua en Mendoza es como intentar llenar un vaso roto en medio del desierto: no solo debes limitar lo que echas (consumo responsable), sino que debes cambiar el vaso por uno que pueda atrapar y reutilizar hasta la última gota (el paradigma de las aguas grises), adaptándote a la realidad árida en lugar de pretender que vives junto a un río.

Según el sociólogo José Antonio Figueredo Hernández, investigador del Conicet, la reducción del agua superficial es inminente. Mientras la matriz productiva consume el 92% del recurso, miles de mendocinos en barrios populares sufren más de 50 días al año con baja presión o sin acceso. 

Esto habilita la pregunta: ¿Es tu consumo de agua sostenible? El 66% no sabe cuánta agua utiliza al día. Figueredo Hernández destaca que la situación hídrica actual en Mendoza es siempre preocupante, ya que el agua "nunca ha sobrado".

José Antonio Figueredo Hernández

Preocupaciones para 2050: Estudios públicos indican que el acceso al agua superficial se reducirá de manera escalonada para el año 2050.

Distribución del Recurso: Según las proyecciones, casi un 92% de esa agua será consumida por la matriz productiva (vinos, frutas), dejando el resto para las zonas urbanas. Figueredo Hernández subraya que la decisión de destinar el agua a la vid o al durazno es una decisión social, lo que aborda la ecología política del agua.

Vivir de la "humedad"

El experto reflexiona que Mendoza "vive de vender humedad" (vino y fruta), lo que hace que la limitación del recurso sea aún más alarmante. Su línea de investigación principal se centra en las estrategias comunitarias frente a la escasez de agua. Él se dedica a estudiar cómo diferentes comunidades, especialmente los barrios populares, logran gestionar el agua que reciben.

Objetivo de la Investigación: El trabajo de campo actual busca comprender cómo funcionan estas estrategias y si resultan efectivas. La meta es generar políticas para hacer más equitativa o efectiva una política de agua urbana.

Problemas Detectados: El estudio se enfoca en espacios con problemas de distribución, ya sea por baja presión, expansión urbana que supera las instalaciones, o el suministro mediante camiones cisterna, cuya calidad puede variar.

Agua sucia

Déficit de acceso: un mapa de la desigualdad hídrica

El relevamiento en curso ha arrojado datos clave que demuestran la disparidad en el acceso al agua en la ciudad.

Desconocimiento del Consumo: Se ha detectado que el 66% de las personas no sabe qué cantidad de agua potable consume por día. Además, las percepciones sobre el consumo varían dramáticamente, lo que indica un desconocimiento del "metabolismo de la ciudad".

Percepción de Escasez: El 79% de los encuestados cree que la mayor escasez ocurrió entre 2011 y 2025, aunque hay personas que siempre han vivido con este problema.

Datos Crudos de Baja Presión y Falta de Agua: Los resultados muestran que el agua no llega igual para todo el mundo:

    ◦ El 28% de los encuestados reporta más de 50 días al año con baja presión.

    ◦ El 26% dice que ninguno de los días del año tiene acceso pleno al agua.

    ◦ Un 6% reporta estar 50 días sin agua, y un 47% indica entre 1 y 10 días sin acceso.

Actualmente, se trabaja en la elaboración de un mapa para visualizar cómo se reparte este déficit de agua.

Hábitos Inadecuados y el reúso doméstico

Figueredo Hernández sostiene que existe un modo de vida que no se ajusta a la realidad de una zona árida, marcados por el lujo y consumo innecesario: Desde su perspectiva, el reúso de agua doméstico sería lo ideal, pero la tendencia cultural es tener césped y piscinas, lo cual representa un "hoyo negro que se traga todo el agua".

Reutilización de aguas grises

Pero aquí aparece el problema de la falta de infraestructura de reúso: Las instalaciones domésticas son a menudo las mismas que se usan en lugares donde sí llueve, sin considerar la reutilización de aguas grises.

Esto impone un cambio de lógica necesario: Implementar sistemas de filtrado para reutilizar aguas grises (como las del fregadero) y aguas negras es costoso y requiere cambiar el paradigma de lo que se considera una casa confortable. Este concepto de reúso es "muy nuevo" y solo las personas involucradas en movimientos ambientales podrían asumirlo en su vida diaria.