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Argentina y el delito silenciado: las cifras negras que el Estado no ve

¿Por qué tanta gente prefiere callar antes que denunciar un delito? Un especialista en seguridad aporta datos y reflexiones que obligan a repensar cómo enfrentamos la inseguridad.

Por Fernando García

Imagen ilustrativa. — -

En una entrevista con El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch), Daniel Adler, experto en seguridad y análisis criminal, reveló que apenas el 20% de los delitos cometidos en el país se denuncian formalmente. Según el especialista, esta cifra —muy por debajo del promedio regional— refleja el fuerte descreimiento social en las instituciones encargadas de impartir justicia.

"Es por descreimiento en la justicia, en la policía, en la municipalidad. Nosotros lo llamamos cifras negras de la inseguridad. Está comprobado que al menos 8 de cada 10 víctimas opta por no denunciar", aseguró Adler.

El fenómeno no es nuevo, pero se profundiza en provincias como Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Rosario y Misiones, donde —según el experto— "le hacen muy difícil la vida a la víctima". Entre las causas más frecuentes que desalientan la denuncia figuran los trámites engorrosos, la falta de acompañamiento institucional y la escasa respuesta por parte del sistema judicial.

"La víctima ya viene con impotencia, sufrimiento y abandono. Si encima tiene que esperar 45 minutos en una comisaría o no le dan una hoja de seguimiento, es una revictimización", señaló Adler.

Delitos invisibles y falta de datos precisos

La falta de denuncias también debilita la capacidad operativa de las fuerzas de seguridad. Al no contar con información confiable, las unidades de inteligencia criminal trabajan "a ciegas".

"Todo lo que no se denuncia, directamente, no existe para el sistema. Excepto el homicidio, que deja un cuerpo, todos los demás delitos pueden quedar fuera del radar. Incluso en algunos municipios se disfrazan homicidios como accidentes para maquillar las estadísticas", alertó.

En ese contexto, los delitos más denunciados son los que implican reposición económica, como el robo de un celular o de un vehículo con seguro. Los demás —hurtos menores, violencia, estafas o abuso— suelen quedar en el silencio. "El ciudadano prefiere callar, acostumbrarse o resignarse. Es muy peligroso, porque el delito se naturaliza", afirmó Adler.

Narcotráfico, violencia y Estado ausente

Adler también vinculó el incremento de la violencia con el crecimiento del narcotráfico, especialmente desde 2018. Según su análisis, la criminalidad se volvió más agresiva, más frecuente y más impune.

"La violencia está en ascenso. Hay una relación directa entre narcotráfico, delito y violencia. Y eso se combate con táctica, estrategia y, sobre todo, con colaboración ciudadana. Pero ¿cómo le pedimos a la gente que colabore si no se siente escuchada?", planteó.

Para el especialista, el Estado debe facilitar canales de denuncia anónimos, capacitar a los vecinos para detectar comportamientos sospechosos y mejorar los sistemas de videovigilancia en zonas críticas.

"El 55% de la comunicación es gestual. Si los vecinos estuvieran entrenados para reconocer lenguaje no verbal o actitudes sospechosas, podríamos prevenir muchos delitos antes de que ocurran", sostuvo Adler, quien propuso seminarios barriales como herramientas de prevención.

"Callar un delito es ser parte de él"

Uno de los puntos más contundentes de la entrevista fue su llamado a la responsabilidad ciudadana. Adler subrayó que la única forma de frenar el delito es denunciarlo, más allá de si se cuenta o no con pruebas suficientes.

"Callar un delito te hace parte del delito. La denuncia es la única barrera que tenemos entre el delito y la ciudadanía. Si no denunciamos, ese estafador, ese predador sexual o ese ladrón va a volver a atacar", afirmó con firmeza.

También sugirió que las víctimas deben dar seguimiento a las denuncias, incluso con asesoramiento legal si es necesario, para que el caso no quede archivado.

Un mensaje para la política

Adler cerró su análisis con una reflexión cívica: la desconfianza también se manifiesta en las urnas. "Que solo haya votado el 50% del electorado (en las recientes elecciones porteñas) es un mensaje clarísimo para la política. La gente está diciendo 'no me interesa, no me importa'. Es un dato gravísimo que debería alarmar a todos los sectores políticos".

Y concluyó: "Esto no es pan y circo. Hay que reconstruir el vínculo entre ciudadanía y Estado. Solo así vamos a lograr un presente más seguro y un futuro más esperanzador".

Repasá la entrevista completa: