Pesadas rosas se desprendieron de un acantilado en Las Grutas, localidad balnearia de Río Negro, y de milagro no provocaron víctimas.
El desprendimiento ocurrió cuando un grupo de turistas estaba disfrutando del mar y las piedras cayeron sobre sus pertenencias, más precisamente sobre las reposeras, sillitas y hasta la heladerita.
Pese a que en el lugar hay cartelería que advierte los peligros de acampar al pie del barranco, un grupo de turista hizo caso omiso a la orden y decidió instalarse en la zona rocosa.
Una reposera, una conservadora, ojotas y otras pertenencias quedaron bajo las rocas que se desprendieron. Por fortuna no hubo heridos, pero generó nerviosismo y temor entre los veraneantes.
El derrumbe fue el primero del que se tiene conocimiento en esta temporada. El hecho ocurrió por la tarde en la zona de la bajada Los Acantilados, ubicada en el sector norte, donde la concurrencia de la gente suele ser menor.
Cartelería advierte el peligro
Por la situación de inestabilidad y los frecuentes derrumbes, las autoridades locales han realizado una campaña de concientizar de los peligros de acampar sobre estas inmediaciones.
La peligrosidad está latente en todo el frente costero rocoso.
