Cuanto cuesta el pancho y la coca en Mar del Plata
Los precios de este clásico son más caros de lo esperado, al igual que choclos y hamburguesas
Por Ciudadano.News
4 Enero de 2025 - 10:26
4 Enero de 2025 - 10:26
4 Enero de 2025 / Ciudadano News / Sociedad
Hace tiempo se vienen escuchando y debatiendo los precios de temporada en Mar del Plata, cosa que sedujo a muchos para vacacionar afuera, pero uno de los datos que más llaman la atención este verano es que es más económico disfrutar de una comida en un restaurante que optar por los clásicos carritos ambulantes de la playa.
Por supuesto que eston ha generado un impacto negativo en los vendedores ambulantes, que enfrentan una de las peores temporadas en su historia debido a los altos precios y la baja demanda: Un superpancho, que en enero de 2024 costaba $3.000, hoy tiene un precio que oscila entre $5.000 y $6.000. Las hamburguesas, que el año pasado se conseguían por $4.000, ahora se venden entre $6.000 y $8.000. En cuanto a las bebidas, una gaseosa, que costaba $2.000 el verano pasado, ahora cuesta $3.000.

Por el lado del choclo, uno de los íconos de la playa, tampoco se queda atrás. En enero de 2023, un choclo costaba apenas $600. En 2024, su precio subió a $3.000, pero fue reducido a $2.500 por la falta de ventas, y ahora en 2025, el precio fijo por choclo en la playa es de $5.000, un valor que muchos consideran excesivo, ya que con esa cantidad se pueden comprar entre 8 y 10 choclos en una verdulería local.
Los vendedores ambulantes, quienes no tienen control sobre los precios de la mercadería que ofrecen, dejan en claro que esto los ha afectado gravemente. "La venta viene muy floja, esperemos que ahora en enero levante", comentó un vendedor de choclos, reflejando la incertidumbre que enfrentan muchos trabajadores de este sector.
En la contracara, comer en un local gastronómico resulta más barato, ofreciendo menús completos y comodidades que los carritos ambulantes no pueden igualar. Esta disparidad está llevando a los turistas a optar por restaurantes y otros establecimientos, especialmente en una ciudad como Mar del Plata, que siempre ha sido un destino caracterizado por su oferta gastronómica variada, desde carritos en la playa hasta restaurantes reconocidos.
Mientras los vendedores ambulantes esperan que la temporada repunte, los turistas comienzan a adaptarse a este nuevo escenario, dejando entrever un cambio en las costumbres de consumo en una ciudad que sigue siendo el epicentro del verano argentino.