En los restoranes de renombre mundial hay algunos platos de comida cuyos precios llegan a ser disparatados aún para los más pudientes, como sucede con los más caros del mundo, reservados solo para algunos privilegiados.
Aunque no hay muchos de ellos en las listas de los restoranes del mundo, los pocos que se incluyen llegan a ser realmente un sueño incumplible por más que la billetera luzca abultada o las tarjetas de crédito tengan un margen más que importante.
En esas listas privilegiadas, en lo más alto de la clasificación se encuentran las fresas Arnaud, un manjar solo disponible para los más millonarios del mundo, un plato exquisito que consiste en un delicioso postre de fresas que incluye un diamante de 7,09 quilates de color rosa, además de vino rojo de 25.000 dólares, un adobo de oporto, cítricos, especias y helado de vainilla.
Esta delicia cuesta "apenas" unos 4 millones de euros, convirtiéndose el plato más caro del planeta.
En la segunda posición en la lista, bastante más "modesto", es un plato representativo de México, con un costo de 25.000 euros, aproximadamente, el que definitivamente rompe con esquemas y está pensado en quienes, de igual forma, buscan algo muy especial y exclusivo. Se trata del taco del Grand Velas de Los Cabos, que se sirve en el resort del mismo nombre ubicado en Baja California.
La preparación consiste en una tortilla de maíz con láminas de oro de 24 quilates acompañada de queso brie con sutil aroma a moho y champiñon, ternera de Kobe -proveniente de Japón-, caviar beluga, langosta y trufas, aderezado todo con café de civeta y chile morita.
A un precio similar se vende The Frozen Haute Chocolate, el helado más caro del mundo -un lujo extremo preferido por Cristiano Ronaldo y su pareja, la argentina Georgina Rodríguez-, un postre a base de cocoa que tiene una combinación de 28 clases diferentes y se presenta en una copa llena de hojas de oro de 18 quilates y un brazalete de diamantes, acompañada de una cuchara de oro macizo con incrustaciones de diamantes negros, blancos y color chocolate.
Otros platos para nada económicos
Tras los mencionados, en la lista de selectos manjares está un bocado reservado para los más exigentes: la pizza escocesa de Doménico Crolla, quien en Haggis (Glasgow) vende este manjar que creó en el 2010 que tiene un precio de unos 3.000 euros. Denominada Pizza Royale 007, está decorada con polvo de oro de 24 quilates, cola de langosta, salmón ahumado, caviar y medallones de venado, todo marinado en coñac de cien años acompañado de champán.
Una curiosidad de este plato es que fue hecho por primera vez aparentemente para una subasta en e-bay organizada por British Pizza, Pasta & Italian Food Association con fines benéficos.
También hay que hablar del sushi del Oriente, uno de los platos más exquisitos de la cultura oriental. En este caso se trata de una receta que no deja a nadie indiferente por su combinación de joyería con el tradicional plato japonés, cuyo precio ronda unos 1.900 euros.
Creado en Filipinas por el chef Angelito Araneta Jr., está elaborado con hojas de oro y contiene surimi y salpicaduras de diamante de 0,20 quilates.
Por último, aunque no por eso es barata, se ubica la exclusiva pizza del restaurante Nino's Bellisima Luxury Pizza, una de las más exclusivas de la ciudad de Nueva York. La creación de Nino Selimaj está elaborada con langosta fresca, wasabi, montones de caviar y salmón, se puede degustar ordenándola con cinco días de anticipación y su precio es de unos 1.000 euros.

