Un joven de 23 años perdió su licencia tras viralizar a su hijo de 5, manejando un cuatriciclo en una ruta bonaerense. El caso, lejos de ser aislado, expone un síntoma generacional: la "adolescencia tardía" de muchos padres que priorizan el "like" sobre la seguridad.
Según especialistas, esta tendencia revela una dificultad para ejercer la autoridad. Al buscar ser "compinches" de sus hijos, los adultos desdibujan los límites necesarios para una crianza sana. El afán por registrar momentos "instagrameables" anula la percepción del riesgo, convirtiendo a los niños en contenido y exponiéndolos a peligros reales solo para validar una existencia digital.