Una nueva ola de ataques mediante WhatsApp está afectando a usuarios en todo el país. Se trata de la conocida "estafa del amigo", una táctica de ingeniería social que no requiere habilidades técnicas ni software malicioso, sino que se apoya en algo mucho más simple y efectivo: la confianza entre contactos.
La estafa se propaga principalmente en contextos de alta interacción digital, como el Día del Amigo, cuando los mensajes personales aumentan y la vigilancia baja. Este patrón de comportamiento facilita que el engaño pase desapercibido hasta que ya es demasiado tarde.
¿Cómo funciona esta estafa y por qué sigue siendo efectiva?
El ataque comienza cuando un estafador logra acceder a una cuenta de WhatsApp ajena —por engaño previo o vulnerabilidad mínima— y empieza a enviar mensajes a los contactos de esa persona. La fórmula es casi siempre la misma:
"Hola, ¿me podés hacer un favor?"
Este tipo de frase, breve y directa, desactiva las alertas. Proviene de un número conocido, y, por tanto, genera confianza automática.
En el siguiente mensaje, el supuesto amigo solicita que le reenvíes un código de seis dígitos que, supuestamente, llegó por error a tu teléfono. Pero en realidad, ese código es la clave de acceso a tu propia cuenta de WhatsApp. Al enviarlo, el estafador toma control total de tu perfil, desplazándote y usando tu identidad para continuar la cadena delictiva.
¿Qué hacen los delincuentes una vez que toman tu cuenta?
Una vez adentro, los atacantes se hacen pasar por vos y escriben a más contactos con excusas creíbles: emergencias, problemas bancarios, pedidos urgentes de transferencias. Estas solicitudes suelen estar escritas con un tono familiar y personal, lo que las vuelve difíciles de detectar.
Además, la cadena se autoalimenta: cada nueva víctima se convierte en el punto de partida para más ataques, facilitando la propagación a gran escala sin intervención técnica sofisticada.
Por qué esta estafa vuelve a surgir cerca del Día del Amigo
Durante eventos sociales o fechas especiales como el 20 de julio, las personas están más predispuestas a recibir y responder mensajes. Los estafadores aprovechan este contexto emocional para disfrazar sus intenciones. Es una estrategia de manipulación que se apoya en la automatización emocional de la confianza digital: respondemos sin pensar porque asumimos que sabemos quién está del otro lado.
Cómo proteger tu cuenta de WhatsApp frente a estafas
Estas son las recomendaciones básicas para reducir riesgos y proteger tu identidad digital:
1. No compartas tu código de verificación
Nunca entregues el código de seis dígitos enviado por SMS, aunque te lo pida alguien conocido. Ese código es la llave a tu cuenta.
2. Activá la verificación en dos pasos
Desde la configuración de WhatsApp podés habilitar una contraseña extra que añade una capa de seguridad. Esta función impide que se acceda a tu cuenta incluso si el código de SMS se ve comprometido.
3. Verificá por otro medio
Si recibís un mensaje sospechoso de alguien conocido, llamalo o escribile por otro canal antes de responder o compartir información.
4. No respondas a solicitudes de dinero o datos personales
Desconfiá de cualquier pedido urgente que implique una transferencia, sin importar cuán creíble suene.
5. Reportá y bloqueá al contacto sospechoso
Utilizá las opciones internas de WhatsApp para frenar la cadena y colaborar con la identificación del fraude.
¿Qué hacer si ya fuiste víctima?
Si ya compartiste el código y perdiste el acceso a tu cuenta, tomá estas medidas inmediatas:
Avisá a tus contactos
Informales que no respondan mensajes enviados desde tu cuenta. Aclarales que fue hackeada.
Cerrá sesiones desde WhatsApp Web
Si aún tenés acceso desde una computadora, ingresá a WhatsApp Web, hacé clic en los tres puntos del menú y cerrá todas las sesiones activas.
Contactá al soporte oficial de WhatsApp
Envía un email urgente a support@whatsapp.com explicando tu situación. Es el canal directo para solicitar la recuperación de la cuenta.

