Con playas colmadas y jornadas de buen clima, Pinamar atravesó un inicio de año intenso que volvió a ubicar al distrito entre los destinos más elegidos de la Costa Atlántica. Este viernes 16 de enero, el municipio difundió los datos oficiales correspondientes a la primera quincena de la temporada y adelantó cómo se perfila lo que queda del verano 2026.
Según el relevamiento de la Secretaría de Turismo, Cultura y Deportes, la ocupación hotelera superó el 80% durante los primeros quince días de enero. En los fines de semana, algunas localidades mostraron números aún más elevados: Cariló y Valeria del Mar rozaron o superaron el 90%, impulsadas por una fuerte demanda y estadías concentradas en los días centrales.
El intendente Juan Ibarguren calificó el comienzo de la temporada como "muy alentador" y sostuvo que el escenario es favorable de cara a lo que viene. "Este arranque nos deja un panorama positivo y grandes expectativas para la segunda quincena de enero", afirmó.
En cuanto al alojamiento extrahotelero, la ocupación promedio en todo el partido se ubicó en torno al 75%, un nivel similar al del año pasado. Cariló volvió a liderar este segmento con un 89%, mientras que Pinamar, Ostende y Valeria del Mar se movieron cerca del 70%, de acuerdo con el informe oficial.
El distrito cuenta con unas 380 mil plazas turísticas. De ese total, cerca de 25 mil corresponden a plazas hoteleras habilitadas y las restantes 355 mil pertenecen al sector extrahotelero, del cual aproximadamente una cuarta parte se comercializa a través de inmobiliarias.
La hotelería mostró un promedio general de ocupación del 84%, con diferencias entre localidades: Cariló encabezó con el 90%, seguido por Pinamar (85%), Valeria del Mar (84%) y Ostende (76%). En comparación con la temporada anterior, el sector registró una mejora interanual del 5,3%. En el caso del alojamiento extrahotelero, si bien el promedio se mantuvo estable, desde el municipio señalaron que durante los fines de semana se detectaron picos de hasta un 17% por encima del año pasado.
Respecto a la duración de las estadías, el promedio fue de cuatro noches en hoteles y de 5,7 noches en apart hoteles. La presencia de turistas extranjeros continuó siendo reducida: se contabilizaron 127 visitantes provenientes de 18 países, con mayor presencia de viajeros llegados desde Rusia y Estados Unidos.
El relevamiento también incluyó a los balnearios. Allí se observaron diferencias claras entre semana y fines de semana: la ocupación de carpas y sombrillas alcanzó el 68% durante los días hábiles y descendió al 59% los fines de semana. Nuevamente, Cariló registró los valores más altos. Algunos episodios de mal clima, especialmente los sábados, influyeron en la afluencia y obligaron a ciertos balnearios a suspender servicios.
En el rubro gastronómico, el movimiento más fuerte se concentró los sábados, que representaron el 50% del consumo turístico, seguidos por los viernes (31%) y los domingos (19%). Los principales polos gastronómicos fueron los más concurridos, reflejando una actividad sostenida durante los fines de semana.
De cara a lo que resta de enero y al resto del verano, las proyecciones son favorables. Las reservas ya superan el 80% en la mayoría de las localidades y en Cariló se estima que podrían alcanzar el 85%. En ese contexto, Ibarguren destacó la articulación con el sector privado como una de las claves para sostener el nivel de actividad.
"Quienes nos eligen encuentran una ciudad reconocida por su calidad de vida. Trabajamos todos los años, junto a prestadores y comerciantes, para ofrecer buena gastronomía, hotelería de calidad y una agenda de propuestas deportivas y culturales pensadas para toda la familia", señaló el jefe comunal.
Con estos números sobre la mesa, autoridades y operadores coinciden en que Pinamar encara el tramo central de la temporada con un nivel de actividad elevado y expectativas firmes de mantener el ritmo en las próximas semanas.