El conflicto que desde esta semana complica la operación aérea en todo el país tiene como protagonista a la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA). Pese a la denuncia contra el sindicato, realizada por Aerolíneas Argentinas, los operadores no dan marcha atrás.
Su representante, Julián Gaday, explicó que el reclamo central es la falta de aumentos desde agosto de 2024. A pesar de meses de negociaciones y dos conciliaciones obligatorias dictadas por la Secretaría de Trabajo, no hubo avances concretos en la paritaria.
"En septiembre se cumple un año de nuestro último ajuste salarial. Desde marzo reclamamos en todas las instancias, pero jamás recibimos una propuesta oficial por escrito.
El Gobierno y la empresa mencionan un 15%, aunque nunca quedó asentado en un acta", señaló Gaday en declaraciones radiales.
Cómo impactan las medidas en los vuelos
Las medidas de fuerza se aplican hasta el 30 de agosto e implican la suspensión de despegues entre las 19 y las 22 horas, aunque no afectan aterrizajes ni vuelos que ya se encuentren en curso.
"Nuestro espacio aéreo no se cierra, la seguridad nunca está en riesgo. Los aviones que están volando se atienden normalmente. Lo único que hacemos es no autorizar partidas en ese horario", aclaró el dirigente sindical.
Esto significa que todas las compañías aéreas y vuelos privados del país se ven alcanzados por la protesta.
"No distinguimos entre Aerolíneas Argentinas o firmas privadas. La medida es nacional y también abarca operaciones de aviación general", remarcó.
Cuánto gana un controlador aéreo en Argentina
El reclamo también expuso los salarios actuales de la actividad. Según ATEPSA, un controlador en Aeroparque cobra cerca de $1,8 millones mensuales, mientras que en aeropuertos del interior del país, donde no se pagan adicionales por zona desfavorable, los ingresos oscilan entre $1,4 y $1,5 millones.
"Somos un servicio público esencial y no es sencillo llegar a este punto. Pero después de un año sin respuestas, no había otra alternativa", justificó Gaday.
Avisos con anticipación y responsabilidad compartida
Desde el gremio remarcaron que las medidas fueron informadas el pasado 13 de agosto a la Secretaría de Transporte, la Secretaría de Trabajo, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y a la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA).
"Las aerolíneas tuvieron diez días para reprogramar y evitar que los pasajeros se enteren al momento de volar. Comprendemos la frustración, pero esto se podría haber evitado con previsión", agregó el vocero sindical.
Reclamo final y continuidad del plan de lucha
La postura de los controladores aéreos es clara: sin una propuesta salarial concreta, escrita y firmada, las medidas seguirán vigentes. Gaday fue contundente:
"Lo que pedimos es simple: un acuerdo real y no declaraciones en los medios. Mientras eso no ocurra, las acciones continuarán".
Con información de NA
