Conicet: "Estamos con ese sinsabor frente a una nueva situación de 'cientificidio'"
En el programa Círculo Político, Gabriel Merino desmitificó la relación del Estado con la financiación de las investigaciones y cómo es su impacto directo en la riqueza de una nación.
Gabriel Merino, sociólogo e Investigador Adjunto del CONICET, conversó con Círculo Político (lunes a viernes de 14 a 16 horas por FM 91.7, Ciudadano.newsy Twitch Ciudadanonews), donde analizó el futuro incierto de la investigación nacional por los paquetes de medidas del Gobierno y lo riesgoso de un alineamiento directo con Washington.
"El Conicet está considerado una de las instituciones de ciencia, tecnología y técnica principales del mundo y siempre se ubica en el podio en América Latina y, también, muestra que desde la periferia se puede hacer ciencia de calidad que compita en el mundo, con muchísimos menos recursos y salarios muchos más bajos".
"Después, se debe marcar lo que fue la apuesta al desarrollo nacional en el '58, pero desde el '73 tenemos oleadas sucesivas de destrucción de la ciencia y tecnología, donde el Conicet, por lo general, es uno de los organismos castigados. Esto propicia la fuga de cerebros, lo que es muy difícil en un país desarrollar; estamos con ese sinsabor frente a una nueva situación de 'cientificidio' como le llamamos, destrucción de nuestras capacidades científicas y tecnológicas".
Gabriel Merino, sociólogo e Investigador del CONICET.
"Se confunde lo que representa el Conicet con sus miles de investigadores y becarios, los cuales trabajan en centros que están muchos de ellos en universidades, en institutos en todo el país; articulando con el sector privado, con distintos organismos del sector público, con la comunidad; obviamente retroalimentándose con la educación superior, dado que los investigadores en su inmensa mayoría somos, además, docentes y volcamos nuestro aprendizaje a los alumnos", explicó Merino.
"En el '56 tuvimos una oleada, después, en los '90 el congelamiento, es parte de un proceso de periferialización de Argentina; por eso en el '70, '74, se tenía 5% de pobreza y, ahora, tenemos cada vez que estalla una crisis el 50%, en ese entonces tenías pleno empleo y ahora tenés una enorme cantidad de masa poblacional con subocupación o desocupación". Le pasa a casi toda América Latina, aunque nosotros caemos desde un nivel de desarrollo alcanzado un poco más alto, entonces, para tener una política en serio de país desarrollado como, por ejemplo, hace China que busca altos niveles de crecimiento social, implica enormes inversiones en investigación e innovación tecnológica, por lo menos el 2% de tu PBI. Argentina en su mejor momento llegó a invertir el 0,65%, ahora debemos estar en 0,4% o menos".
"En los países centrales,entre el 45% y 60% del gasto en investigación y desarrollo, por ejemplo, Estados Unidos, lo aplica el Estado, entonces es mentira que es meramente privado, hay un estado completamente apalancando todo eso. En Argentina y en gran parte del mundo, en lo que se refiere a desarrollo, es muy difícil encontrar instituciones privadas que hagan investigación e incluso en el hemisferio norte. El mundo anglosajón, en esta temática, depende enormemente de fondos públicos".
"A Daniel Salomone Lo colocaron para llevar adelante esto y no tiene ninguna experiencia ni participación ni discusión sobre las temáticas, no sé si tiene conocimiento de todas estas cuestiones. a veces se confunde que, al tener conocimiento científico, se cuenta con las capacidades para llevar adelante un organismo, dar relevancia al CONICET, son cuestiones muy distintas. La propia comunidad científica occidental está advirtiendo como sufre el sector científico en la Argentina", dijo el investigador.
-"EE.UU. y su actual relación con Argentina tiene una profunda contradicción en el marco de la política estadounidense sobre América Latina. Desde Alaska hasta Tierra del Fuego, incluyendo Groenlandia, es una visión de hegemonía en el hemisferio occidental que necesitan de alguna manera reafirmar, donde, por ejemplo, Sudamérica, en contrapartida, tiene un gran rol como socio comercial de China. En consecuencia, Washington entra en contradicción con su propia política económica, comercial y un conjunto de otras políticas como son la migración, el proteccionismo, etc. Ahí hay un tema central, porque esa política proteccionista de Trump, el aumento generalizado de aranceles son herramientas para tres posiciones fundamentales: como herramienta recaudatoria frente al enorme déficit fiscal que tiene EE.UU., como herramienta para tratar de proteger y reimpulsar su industria, acompañado de algunas iniciativas gubernamentales para contrarrestar el declive industrial estadounidense y, también, como herramienta para negociar desde una posición de fuerza".
"Como sea, los países latinoamericanos ya tienen una complementariedad natural con China,con India y la región de Asia Pacífico, es algo que ya no se puede evitar, por más que se intente bloquear desde las iniciativas de Trump", concluyó Gabriel Merino.
Producción Periodística: Daniel Gallardo - Martín Gastañaga.