El fiscal general de Bahía Blanca, Juan Pablo Fernández, confirmó cómo se produjo este domingo en las inmediaciones de la base naval de Puerto Belgrano el hallazgo del cuerpo de Pilar Hecker, la niña de cinco años que se encontraba desaparecida desde el 7 de marzo, cuando un temporal arrasó con la zona sur de Bahía Blanca y provocó la muerte de al menos 17 personas.
El hallazgo fue realizado por personal de Infantería de Marina, a unos 40 kilómetros del lugar donde había desaparecido la menor, cuando viajaba junto a su familia por la ruta 3, rumbo a la localidad de Mayor Buratovich. La búsqueda fue dispuesta por la fiscal Marina Lara, quien coordina la investigación del caso, y se concretó el domingo cerca de las 11 de la mañana.
"El cuerpo de la chiquita fue reconocido por la agente fiscal en función de las ropas que portaba y que le habían informado previamente para poder hacer la búsqueda", detalló el fiscal Fernández en diálogo con radio Mitre.
La operación de rastrillaje se llevó a cabo en la zona de Baterías, dentro de la base naval, y había comenzado el sábado por la tarde por orden de la fiscal Lara, quien "solicitó extender la búsqueda a pie por las zonas costeras, tras una serie de resultados negativos en las áreas cercanas al sitio de la desaparición".
"Se sigue buscando también a la otra hermanita. Evidentemente, los cuerpos recorrieron una distancia considerable: son aproximadamente unos 40 kilómetros. Esta es una zona que faltaba rastrillar, y se continuará para poder dar con Delfina la hermanita que es un bebé de un año, entonces, obviamente por el tamaño, por las posibilidades que tuvo el agua de de arrastrar el cuerpo es difícil, pero, bueno, se está buscando intensamente también en esa zona a donde se extendió el el rastrilleje", explicó el fiscal general.
El domingo se cumplía casi un mes de la trágica inundación que afectó a Bahía Blanca. Aquel día, las hermanitas Pilar y Delfina viajaban junto a sus padres, Marina Haag y Andrés Hecker, en un Volkswagen Gol Trend cuando quedaron atrapados por la crecida del agua cerca del acceso a General Cerri. En un intento desesperado por ponerse a salvo, abandonaron el vehículo y se subieron al techo de una camioneta de la empresa Andreani, que también fue arrastrada por la corriente. El conductor, Rubén Zalazar, perdió la vida; los padres sobrevivieron, pero las niñas desaparecieron.
El caso sigue en investigación y se mantiene el operativo de rastrillaje con apoyo de fuerzas federales y la Armada Argentina en los márgenes costeros de la zona.
