Ley de Financiamiento Universitario

¿Cómo viene el "poroteo" en el Congreso para rechazar el veto de Milei?

En el Senado se descuenta que el veto será fulminado de plano. La duda está en Diputados, donde, hasta ahora, el Gobierno no logra alcanza el tercio de "héroes" para dejar firme el veto.

Por Ciudadano.News

Marcha Federal Universitaria del 2 de octbre. — NA

Tras la masiva movilización en reclamo de presupuesto para garantizar el funcionamiento de las universidades públicas y recomponer el poder adquisitivo de sus profesores, Javier Milei vetó a la Ley de Financiamiento Universitario aprobada por ambas cámaras con amplias mayorías.

Con la votación en el Senado clara en rechazo al veto, queda por ver qué ocurrirá en la Cámara de Diputados, la que, gracias a los 87 "héroes" que ratificaron el veto a la mejora en jubilaciones, puede serle funcional una vez más al Gobierno y rechazar la Ley de Financiamiento Universitario. Pero, al menos por ahora, no parece ser el caso, y el tercio necesario no está ni cerca de asegurarse.

Con este contexto, diputados de la oposición ya buscan conseguir los dos tercios que les permitan ratificar el proyecto que fue aprobado en septiembre.

La penetración territorial de las universidades

La especulación con la que cuentan los bloques no oficialistas, desde los considerados dialoguistas hasta los más opositores, es que la influencia territorial que tienen las universidades públicas en sus distritos movilice a los que dudan a acompañar una mejora presupuestaria o, al menos, a ausentarse en la sesión para mejorar las posibilidades de éxito. 

El antecedente directo fue el veto a la mejora de las jubilaciones, cuando quedaron a 13 votos de alcanzar los dos tercios y rechazarlo. Anhelan obtenerlos desde la UCR, bloques federales o incluso del PRO.

"Es muy difícil volver a sus provincias después de no votar en contra del veto. Muchos son profesores universitarios o conocen a los rectores de allí", argumentan desde el radicalismo, desde donde organizaron -junto a Encuentro Federal y la Coalición Cívica- una conferencia de prensa este martes para acompañar la marcha universitaria del 2 de octubre.

Hubo dos presencias llamativas en la conferencia: la de la senadora Guadalupe Tagliaferri y la del diputado Álvaro González, ambos del bloque del PRO con cercanía a Horacio Rodríguez Larreta, que lanzó su propio sello, MAD, y que estuvo en la marcha de este miércoles. 

Dentro del partido presidido por Mauricio Macri relativizan la influencia que tendrían ambos parlamentarios al rechazar el veto. "Lo tenemos a Alvarito votando distinto, pero nosotros tenemos una posición homogénea que es proteger el equilibrio fiscal y discutir las partidas para universidades en el debate por el Presupuesto", señaló uno de los legisladores del PRO más jóvenes del recinto.

Desde el peronismo comparten una mirada con el PRO: entienden que, aunque reviertan el eventual veto, el Gobierno puede seguir postergando las ejecuciones de las partidas presupuestarias dispuestas por la Ley de Financiamiento Universitario, por lo que el debate central será el de Presupuesto 2025. Allí encienden las alarmas por los puntos del proyecto que suspenden durante el Ejercicio 2025 las leyes de Financiamiento del Sistema Nacional de Ciencia, de Educación Técnico Profesional y de Educación Nacional, donde se fijan porcentajes mínimos de inversión educativa sujeta al PBI.

Marcha Federal Universitaria del 2 de octbre.

"No existe poner un porcentaje mínimo de inversión, es para la tribuna. Además, no se aplica", dijo el miembro de uno de los bloques en donde la mirada está más concentrada, Innovación Federal. Sus nueve votos responden a cuatro gobernadores de provincias que tienen universidades públicas de referencia en la región. "No tenemos posición todavía, aunque sí existe mayor presión que con las jubilaciones", agregó, dejando en claro que los jubilados, salgo al peronismo y a la izquierda, poco les interesan a otras fuerzas.

Dato central: en el proyecto de presupuesto 2025 que presentó Milei en el Congreso aquella noche de domingo, se establece para el sistema público universitario fondos por 3,8 billones de pesos, muy lejos de los 7,2 billones que necesitan las universidades públicas para funcionar según la solicitud del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN). Claramente, se viene otra pelea, ya directamente con el peligro de la propia desaparición de las universidades públicas.

¿Qué dice la Ley de Financiamiento Universitario que vetó Milei?

La puesta en marcha de la Ley de Financiamiento Universitario generaría un impacto fiscal de $735.598 millones, lo que implica el 0,14 por ciento del PBI, según informó la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC).

El proyecto fue convertido en ley el 13 de septiembre por el Senado y dispone una recomposición salarial sujeta a la inflación desde diciembre de 2023 hasta el mismo período de este año. Después, se implementaría lo definido por el Presupuesto 2025. En caso de que en los gremios y dirigentes universitarios acuerden una paritaria con el Ejecutivo, la ley estipula no aplicarse. Ese planteo se da en el marco de una sucesión de meses en donde las universidades no logran consensuar un aumento que consideren legítimo. "Las paritarias no vienen siendo negociaciones serias; se les ofrece un porcentaje y no se mueven de ahí", consideró una diputada radical.

"Más del 70% de los trabajadores de la educación superior perciben salarios por debajo de la línea de pobreza", señaló el CIN, que también reclama por la recomposición del Fondo Nacional de Incentivo Docente, que se encontraba vigente desde 1998.

Lo cierto es que, en promedio, el recorte de fondos universitarios es del 32% en lo que va del año, según coinciden diversas fuentes relacionadas con el sistema público universitario.

Con información de Ámbito