El gobierno introduce profundos cambios en el sistema de seguridad social, que replantea el modo en que se derivan los aportes de los afiliados y simplifica los trámites y el acceso, según lo que postula el nuevo sistema. En 1996 durante el gobierno de Carlos Menem se desregularon las obras sociales sindicales a través del decreto 1141, pero luego de ese cambio comenzó a darse un modo que encareció y complicó el acceso a la cobertura médica: la triangulación de aportes entre obras sociales y prepagas.
Esto cambiará ahora con la implementación del Registro Nacional de Agentes del Seguro, mediante el cual el Gobierno busca poner fin a esta modalidad burocrática y beneficiar a los usuarios. Cuando se creó el sistema durante el menemismo se buscaba que los beneficiarios pudieran migrar de una obra social a otra, algo que no estaba permitido y se creó el Programa Médico Obligatorio (PMO), que significó una canasta mínima de prestaciones de salud, medicamentos y servicios para todos los afiliados.
También se creó un fondo para financiar el PMO con aportes del 6% del salario del empleador y el 3% del empleado, destinado en un 85% a las obras sociales y el 15% restante hacia un fondo común administrado por la entonces AFIP (ahora ARCA). Pero luego se puso en marcha el esquema que complicó la dinámica del sistema: la triangulación. Para cambiar de prepaga, los usuarios debían pasar obligatoriamente por una obra social intermediaria, con costos extra para los afiliados pero que enriqueció a entidades que, en muchos casos, no ofrecían ningún servicio real.
Entonces muchas de las obras sociales intermediarias operaban como "sellos de goma", y no brindaban servicios médicos, pero retenían un porcentaje de los aportes —del 2% al 7%— en concepto de comisión o "peaje". Este esquema estaba legalmente establecido, lo que permitió que perdurara durante años, y lo ejemplifica la obra social de "Capitanes de Ultramar", una obra social que pasó de ser casi inexistente a manejar una gran cantidad de beneficiarios gracias a un convenio con OSDE, sin ofrecer beneficios reales.
El nuevo Registro
El Registro Nacional de Agentes del Seguro elimina la necesidad de intermediarios y los afiliados podrán derivar sus aportes directamente a la prepaga o la obra social de su elección, sin pasar por un tercero y brindará beneficios:
1. Reducción de costos para los usuarios: Al eliminar las comisiones retenidas por las intermediarias, el dinero que antes se destinaba al "peaje" ahora irá directamente a las prepagas u obras sociales. Esto debería reflejarse en una disminución de los costos para los afiliados.
2. Simplificación del sistema: Los usuarios tendrán mayor libertad para elegir su cobertura médica, sin las trabas burocráticas impuestas por la triangulación.
3. Igualdad de condiciones: Las prepagas ahora tendrán los mismos derechos y obligaciones que las obras sociales, garantizando una competencia más equitativa.
El Gobierno sostiene que al eliminar una práctica burocrática y costosa que perduró por décadas, el Registro Nacional de Agentes del Seguro busca garantizar un acceso más transparente y económico a la cobertura médica. Aunque todavía quedan desafíos por resolver, como la tensión financiera que podría enfrentar el sistema, este cambio sienta las bases para un modelo nuevo.

