El 81% de los trabajadores argentinos valora la flexibilidad horaria y el 43% puede trabajar desde cualquier lugar, según el último informe Workmonitor de Randstad.
La pandemia puso en el centro de la escena la flexibilidad laboral, que es ponderada cada vez más por los asalariados y tiene un gran impacto en su bienestar y satisfacción. Además, el 75% de los encuestados considera muy importante poder realizar trabajo remoto o home office.
Es un hecho que la tendencia hacia esquemas híbridos o mixtos se consolida, siendo beneficiosos tanto para las empresas como para los colaboradores.
La Técnica Pomodoro
Teniendo en cuenta que la apuesta por el teletrabajo va en alza en diversos, rubros, es importante tener en cuenta algunas habilidades que nos ayudarán a potenciar nuestra labor.
Es clave tener habilidades blandas como la automotivación, capacidad para trabajar por tu cuenta y en colaboración, organización, excelente comunicación escrita, atención a los detalles y conocimiento de la tecnología. También es importante establecer una rutina de trabajo y evitar distracciones.
Una de las técnicas más recomendadas por los expertos para estar enfocado al máximo y poder rendir, es la denominada Técnica Pomodoro.
La técnica Pomodoro es un método de gestión del tiempo creado por Francesco Cirillo a finales de los años 80, cuyo nombre deriva del popular temporizador de cocina con forma de tomate utilizado por Cirillo para medir el tiempo de trabajo.
Esta técnica se basa en la división del trabajo en bloques de tiempo de 25 minutos, llamados "pomodoros", seguidos de breves descansos de unos 5 minutos después de cada pomodoro. Tras completar cuatro pomodoros, se hace una pausa más larga de 15 a 30 minutos.
El principal objetivo de esta forma de trabajar es mejorar la concentración y productividad, reducir la procrastinación y prevenir el agotamiento. Al establecer un límite de tiempo para cada tarea, se incrementa la motivación para llevarla a cabo y se disminuyen las distracciones. Asimismo, es posible identificar las tareas que requieren más tiempo y ajustar la planificación en consecuencia.
La técnica Pomodoro resulta eficaz para cualquier tarea que exija concentración, ya sea estudiar para un examen, redactar un informe o programar un proyecto. Además, su fácil implementación y versatilidad le permiten ser utilizada con cualquier herramienta de temporización, ya sea un reloj, un temporizador de cocina o una aplicación de la computadora o el celular.
Esta metodología de gestión del tiempo se ha popularizado a nivel mundial, por lo que no está limitada a ningún país en particular. Sin embargo, es cierto que la técnica es más conocida y generalizada en algunas naciones y culturas que en otras, por ejemplo en algunas naciones europeas, como Italia, España y Portugal.
La técnica Pomodoro también ha ganado popularidad en Japón, donde se valora mucho la productividad y la cultura laboral es extremadamente exigente. Además, muchos empleados y estudiantes la utilizan para aumentar la productividad en países como Estados Unidos, Reino Unido, Australia y otros estados o naciones de habla inglesa.