Stella Maris Valiensi, neuróloga experta en la medicina del sueño, advirtió sobre los graves efectos que puede tener un mal descanso en la salud hepática. En una entrevista con El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch): la especialista explicó que "muchos órganos se pueden ver afectados por dormir mal" y señaló que las apneas del sueño desempeñan un rol clave en el desarrollo de este tipo de patologías.
"Hay algo como hepatitis, una especie de cirrosis, pero no alcohólica, que afecta sobre todo a pacientes con apneas del sueño", afirmó Valiensi. Explicó que estas apneas —pausas respiratorias de al menos 10 segundos— generan un conjunto de alteraciones que, con el tiempo, pueden provocar daño hepático. Además, indicó que las apneas suelen estar asociadas a otras condiciones como el sobrepeso, la diabetes y el hígado graso.
La especialista subrayó que el 12% de las personas con apnea también tiene diabetes, mientras que la mitad de los diabéticos padecen apnea. Estas condiciones compuestas incrementan el riesgo de desarrollar cirrosis no alcohólica. "Cada momento en que se produce apnea y ronquidos, principalmente las apneas, se desencadena una serie de reacciones: aumenta la presión arterial, la frecuencia cardíaca y se liberan sustancias tóxicas. Esto hace que el corazón se acelere y puede generar microdespertares, afectando la calidad del sueño", explicó.
Además, destacó que estas alteraciones tienen un impacto sistémico. "Las apneas del sueño no solo afectan al hígado, sino también al sistema cardiovascular y al cerebro. La disminución del oxígeno en sangre puede dañar las neuronas, provocando deterioro cognitivo a largo plazo", comentó Valiensi, enfatizando la importancia de un diagnóstico temprano.
Manifestaciones y diagnóstico
Valiensi enfatizó las diferencias en las manifestaciones clínicas según el género. Mientras que en los hombres la apnea puede traducirse en somnolencia diurna evidente, en las mujeres —particularmente las postmenopáusicas—, los síntomas pueden ser menos reconocidos. "Muchas mujeres nunca tomaron alcohol, pero tienen problemas hepáticos. Algunas se levantan cansadas, y eso puede ser una señal de apnea. Las mujeres suelen describir este estado como cansancio, no somnolencia".
En cuanto al diagnóstico, destacó los avances en la medicina. "Hoy se busca evitar biopsias siempre que sea posible. Hay estudios menos invasivos que permiten detectar estas patologías", explicó, aunque puntualizó que, si hay dudas, la biopsia sigue siendo una herramienta valiosa.
Valiensi también remarcó la importancia de observar signos tempranos como ronquidos persistentes, fatiga inexplicada o dificultad para concentrarse. "Es crucial que los médicos y pacientes trabajen juntos para identificar estas señales y actuar a tiempo", agregó.
Importancia de un sueño reparador
La experta hizo un llamado a prestar atención a los hábitos de sueño y a los posibles indicios de apnea, como los ronquidos. También recomendó evaluar cómo nos sentimos al despertar. "Las patologías del sueño están asociadas a un sinfín de problemas de salud. Es fundamental cuidar cómo dormimos y buscar ayuda médica si notamos algo fuera de lo normal", concluyó la experta.
La apnea del sueño, una condición subdiagnosticada, afecta especialmente a hombres y mujeres mayores de 70 años, según la especialista. Identificarla y tratarla puede marcar una diferencia considerable en la prevención de enfermedades hepáticas y mejorar la calidad de vida.
Finalmente, Valiensi instó a la población a educarse sobre la higiene del sueño. "Evitar el alcohol y la cafeína antes de dormir, mantener horarios regulares y crear un ambiente propicio para el descanso son medidas que todos podemos tomar para proteger nuestra salud a largo plazo", concluyó.
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