El envasado al vacío es una técnica cada vez más accesible y eficaz para la conservación de alimentos, pero su correcta aplicación requiere atención a diversos factores. Yamila Belén Zuasnabar, licenciada en Tecnología de los Alimentos con orientación en origen animal (UNCPBA), explicó diálogo con El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch), los beneficios, cuidados y posibilidades de esta metodología.
¿En qué consiste el envasado al vacío?
"El envasado al vacío elimina el aire, especialmente el oxígeno, lo que evita la proliferación de microorganismos que dependen de él para desarrollarse", explicó Zuasnabar. Sin embargo, aclaró que algunos microorganismos pueden crecer en ausencia de oxígeno, por lo que es fundamental garantizar buenas prácticas de higiene durante la preparación de los alimentos. "Desde la limpieza de utensilios y manos hasta la desinfección, todo el proceso debe cuidarse para asegurar la calidad del producto", subrayó.
El impacto en la conservación de los alimentos
Esta técnica no solo prolonga la vida útil de los alimentos, sino que también ayuda a mantener sus propiedades organolépticas, como sabor, olor y textura. "Es especialmente beneficiosa para alimentos como la carne, ya que favorece su maduración, y también para vegetales, donde puede incorporarse una atmósfera modificada con gases como dióxido de carbono para extender su conservación", detalló.
"Aunque un producto fresco esté envasado al vacío, sigue siendo necesario respetar la cadena de frío si requiere refrigeración o congelación".
Para productos frescos, como fiambres o sándwiches de miga, es esencial mantener la cadena de frío incluso después del envasado. "Los microorganismos pueden reproducirse exponencialmente en minutos, por lo que no basta con confiar en el vacío; la refrigeración sigue siendo clave para estos casos", advirtió.
Ventajas, aspectos legales y técnicos
Según Zuasnabar, el envasado al vacío es una herramienta accesible no solo para la industria, sino también para pequeños comercios y hogares. "Existen máquinas manuales y económicas, adecuadas para comercios pequeños, y otras más simples para uso doméstico. Aunque estas últimas no siempre cumplen con las exigencias del envasado al vacío real, representan un primer paso para conservar alimentos de forma más eficiente en casa", comentó.
Además de los beneficios, la experta destacó la importancia de tener en cuenta las normativas legales y las condiciones específicas de cada alimento. "Aunque un producto fresco esté envasado al vacío, sigue necesitando refrigeración o congelación si su conservación lo requiere. El vacío no reemplaza la cadena de frío, pero sí mejora el transporte y la vida útil del alimento", señaló.
"Es fundamental garantizar buenas prácticas de higiene durante la elaboración, como la limpieza de utensilios y manos, para asegurar la calidad del producto".
El envasado al vacío es una técnica versátil que, si se aplica correctamente, permite conservar la calidad y seguridad de los alimentos por más tiempo. Desde la carne hasta las verduras, su implementación abre nuevas posibilidades para hogares y comercios, siempre que se respete el rigor higiénico y las condiciones específicas de cada producto. "Es una herramienta poderosa, pero requiere consciencia y responsabilidad en su uso", concluyó Zuasnabar.