En esta estación aquellos propensos a las alergias padecen especialmente, por varios factores ambientales que se suman, teniendo en cuentra que ellas son reacciones del sistema inmunológico a sustancias presentes en el ambiente. Polen de árboles, hierbas y flores son algunos de los agentes, y las más comunes son la rinitis y la conjuntivitis alérgica.
Pero, ¿Qué se puede hacer para evitar la molestia que provocan? En esta estación que es sin duda una de las estaciones más esperadas del año las temperaturas aumentan y la naturaleza se llena de color y vida, pero como contracara trae consigo una serie de inconvenientes para muchas personas: las alergias estacionales.
La American Academy of Allergy, Asthma & Immunology (AAAAI) ha dado a conocer que "el polen degramíneas, árboles y malezas son los principales responsables de las alergias estacionales", que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) afectan a más de 400 millones de personas en todo el mundo.
Entre las alergias más comunes durante la primavera, destaca la alergia al polen, que es el desencadenante principal. Además, la humedad y las variaciones bruscas de temperatura, ambos factores asociados al cambio climático, también contribuyen a la aparición de alergias, con síntomas característicos de estas afecciones que incluyen rinorrea (secreción nasal), tos seca y congestión nasal.
Hay que aclarar que no provocan fiebre ni dificultad para respirar, lo que facilita suidentificación, y la recomendación esencial es reducir la exposición a los desencadenantes de las alergias como clave para controlar los síntomas, por ello es importante que las personas que sufren de alergias sigan ciertas pautas para minimizar su contacto con posibles desencadenantes.
Evitar los cambios climáticos extremos, utilizar la medicación recetada de manera constante y no automedicarse. Realizar una limpieza diaria del hogar. Cubrir zonas corporales vulnerables (ojos - nariz- cabello). Mantener ventanas cerradas en horario pico (mañana y tarde noche) son conductas preventivas que pueden adoptarse fácilmente.
Se recomienda especialmente estar al tanto de los niveles de polen en el aire, que se pueden observar fácilmente en cualquier aplicación de estado del tiempo en el celular, y en base a esto limitar las actividades al aire libre durante los días con niveles altos de polen, especialmente en las primeras horas de la mañana, puede ser de gran ayuda.
La AAAAI también subraya que "la hidratación es vital para mantener las mucosas húmedas y para reducir la congestión", y se puede sumar una dieta rica en frutas y verduras, puede contribuir a fortalecer el sistema inmunológico y combatir la inflamación.

