Cómo conducir con seguridad en las zonas montañosas
Preparar y equipar adecuadamente los vehículos para esas condiciones, como nieve, hielo y niebla. Consejos prácticos para conducir con seguridad y prevenir accidentes.
El arranque de las vacaciones de invierno presenta para aquellos que decidan pasear por zonas montañosas un panorama que incluye nieve, frío y caminos que en ciertos horarios pueden presentar hielo. Por ello, es imprescindible conocer algunas claves para conducir bajo estas circunstancias y prevenir accidentes, tarea a la que se abocó la Unidad Ejecutiva de Seguridad Vial de Mendoza, con consejos y datos para preparar los viajes a la montaña y evitar incidentes.
Lo primero que aconsejan es equipar y corroborar que el vehículo esté en condiciones para enfrentar posibles escenarios como neblina, lluvia, nieve y hielo en la calzada, condiciones frecuentes en esta época del año y que pueden presentarse durante las semanas de vacaciones, y a ello debe sumarse una conducción con suma precaución, conocer técnicas para actuar frente a determinadas situaciones y contar con el equipamiento apropiado en el vehículo.
En el estado del vehículo empezar por controlar los niveles de aceite, agua, líquido de frenos, estado de escobillas y limpiaparabrisas. Comprobar el correcto funcionamiento de las luces y verificar la presencia y condiciones de matafuegos, balizas triangulares, criquet, llave cruz y chaleco reflectivo.
También se debe chequear la presión de inflado de los neumáticos de acuerdo a lo que indica el manual del fabricante. Si viajan menores de 12 años, siempre en el asiento trasero y con butacas homologadas de acuerdo a su peso, edad y altura.
En caso de ruta con niebla circular con las luces bajas. En el caso de contar con luces antiniebla, recordá encenderlas. Disminuir la velocidad gradualmente y aumentar la distancia con los demás vehículos. No encienda las luces altas, dado que provocan deslumbramiento y acortan del campo visual.
Hielo en la ruta
También en estas condiciones se deben evitar adelantamientos y sobrepasos a otros vehículos. Si la niebla es muy espesa, abandonar la calzada y detenerse en un lugar seguro hasta que las condiciones climáticas mejoren. No estacione ni pare sobre la banquina o la calzada.
Lluvia, nieve o hielo
Circular con cadenas en los neumáticos o neumáticos de invierno (caso de nieve o hielo) y aumentar las distancias de seguridad con otros vehículos y reducir la velocidad. Evitar giros, aceleraciones y frenadas bruscas. En lo posible, utilizar el freno motor y la caja para frenar, siempre con las ruedas rectas, y sin exceso.
No acelere ni frene en las curvas. Recordar que en estas situaciones es necesario prestar mayor atención al camino debido a que la baja adherencia es un factor determinante para evitar cualquier accidente.