Durante la Semana Mundial de la Salud Mental Perinatal, la psicóloga Daniela Gastaldi —especialista en salud perinatal— conversó con El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch) y subrayó la necesidad urgente de ampliar el enfoque clínico tradicional y reconocer el impacto emocional que atraviesan quienes gestan, paren o acompañan los primeros momentos de vida.
"Perinatalidad no es solo parto. Es un proceso que se extiende desde la búsqueda del embarazo hasta los primeros años de crianza, incluyendo interrupciones, duelos, lactancia y los desafíos emocionales de cada etapa", afirmó.
Esta mirada integral se propone equilibrar lo físico y lo mental en un sistema de salud que históricamente ha priorizado los indicadores orgánicos sobre el bienestar psicológico. Según Gastaldi, la falta de atención a la salud mental en este período es estructural: "Una de cada cinco personas presenta algún problema de salud mental durante el embarazo o en el posparto, y la mayoría no es diagnosticada".
¿Qué abarca la salud mental perinatal?
El enfoque perinatal incluye situaciones tan diversas como:
- La búsqueda de un embarazo
- Las interrupciones voluntarias o involuntarias
- La experiencia del parto y la prevención de violencia obstétrica
- La lactancia, el puerperio y la crianza temprana
- El duelo gestacional o neonatal
Gastaldi remarca que cada una de estas etapas puede ser emocionalmente intensa, contradictoria o desafiante, y por lo tanto necesita espacios de escucha y contención. "La atención debe ser respetuosa y permitir la libertad de expresión. Lo básico —como preguntar sin juzgar cómo se siente una persona— todavía escasea en los consultorios", afirmó.
Pensamientos intrusivos y emociones ambivalentes: ¿cuándo preocuparse?
Uno de los temas menos hablados y más estigmatizados son los llamados pensamientos intrusivos. Durante el posparto, muchas personas experimentan imágenes mentales angustiantes o temores irracionales, como la idea de hacerle daño al bebé. Lejos de ser signos de locura, suelen reflejar una sobrecarga emocional y hormonal.
"Hay que diferenciar entre pensamientos que asustan y angustian —y que la persona reconoce como ajenos o absurdos— de situaciones más graves, donde se presentan ideas delirantes, sin angustia ni duda", explicó Gastaldi.
En ambos casos, la atención psicológica es fundamental, pero no implican lo mismo. Esta diferenciación es clave para evitar diagnósticos erróneos y brindar respuestas adecuadas.
También es importante reconocer que ciertos síntomas, como mayor necesidad de descanso, pérdida de memoria temporal o desinterés por lo externo, pueden ser parte de lo esperable durante el embarazo. Sin embargo, si se prolongan o intensifican, es necesario consultar.
El impacto en el entorno: acompañar sin culpabilizar
"El embarazo es un estado de vulnerabilidad, pero también de transformación. Hay dos en uno, y lo que le sucede emocionalmente a la persona gestante tiene efectos en el desarrollo del bebé. Pero eso no debe traducirse en culpa, sino en acompañamiento", sostuvo la especialista.
Gastaldi cuestiona los mandatos que imponen un ideal de madre siempre feliz, disponible y equilibrada, sin margen para el malestar. "Hay demasiadas exigencias. Encima, si te sentís mal, te dicen que no llores porque se lo transmitís al bebé. En lugar de eso, hay que preguntar qué le pasa, y ofrecer ayuda", afirmó.
El rol del Estado y los equipos de salud: una deuda estructural
Más allá del acompañamiento individual, la psicóloga apunta al sistema de salud en su conjunto: "Faltan políticas públicas que garanticen la presencia de psicólogos perinatales en centros de salud. Hay leyes que existen, pero no se cumplen, y profesionales con formación que no se insertan donde más se los necesita".
También hace un llamado a ampliar el cuidado a quienes cuidan: obstetras, pediatras, trabajadores sociales, enfermeras y equipos de salud mental que acompañan estas etapas, muchas veces también sobrecargados emocionalmente.
Claves para mejorar el abordaje de la salud mental perinatal
- Desestigmatizar los problemas emocionales durante el embarazo y el posparto
- Formar y capacitar a profesionales de todos los niveles en salud mental perinatal
- Preguntar sin juzgar, habilitando la expresión emocional como parte del control clínico
- Derivar a tiempo, para evitar que el malestar se cronifique o escale
- Implementar políticas públicas activas, que integren psicología perinatal en el sistema de salud
¿Por qué es importante hablar de salud mental en el embarazo?
Porque reconocer el sufrimiento, habilitar la palabra y ofrecer acompañamiento puede hacer la diferencia entre una experiencia materna saludable o traumática. Como dice Gastaldi: "No se trata de ocultar el malestar, sino de dar permiso para sentir, preguntar, llorar, pedir ayuda. Eso también es salud".
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