Chau al resfrío de verano: cuatro remedios caseros para volver a respirar
No es privativo del invierno, y complica la respiración. Estornudos, congestión, dolor de cabeza, tos y secreción nasal son sus principales síntomas, pero todo tiene solución.
No es privativo del invierno, y complica la respiración. Estornudos, congestión, dolor de cabeza, tos y secreción nasal son sus principales síntomas, pero todo tiene solución.
Parece un mal chiste, pero el resfrío también nos ataca en pleno verano. Y no hablamos de noches templadas o agradables, sino de días con 40 grados a la sombra. ¿Por qué llegamos a esta situación, si supuestamente estamos en verano? Es precisamente esa la respuesta: el calor extremo nos obliga a recurrir a ciertos modificadores que atentan contra nuestra salud.
Pasaron Navidad y Año Nuevo, y seguimos estornudando. ¿Por qué?
A nadie le sorprende que losaires acondicionados y los ventiladores son los aparatos más queridos por los argentinos, sobre todo en jornadas que parecen destinadas a achicharrarnos. Y son ellos, precisamente, los que producen un contraste térmico que, a pesar de aliviar el calor, es un factor desencadentante de resfríos y enfermedades respiratorias.
Los cambios térmicos nos regalan un resfrío. Y en pleno verano.
El paso abrupto del frío al calor, o viceversa, genera congestión nasal. Pero lo más grave es cuando los filtros de los aires acondicionados se ensucian, y ese mismo aire con polvo, polen, ácaros y esporas puede desencadenar irritaciones, inflamación, procesos bronquíticos y hasta faringitis. Los síntomas pueden ser congestión y secreción nasal, estornudos, dolor de garganta, tos y dolor de cabeza. La duración de estos males va desde los 10 a los 14 días, y aunque no hay un remedio mágico que los elimine, sí existen alternativas que mitigan sus efectos.
El remedio para el mal estival
Como ya se dijo, no existe una cura para el resfrío común. Pero hay remedios caseros que ayudan a mejorar los síntomas, o en el último de los casos, para acortar la duración de la infección producida por los cambios de temperatura. En el consultorio médico se suelen escuchar consejos como descanso, ingesta de líquidos y uso de gotas nasales salinas para aliviar la congestión.
Sin embargo, los remedios naturales que también pueden ser efectivos son los siguientes:
-Miel y limón. Eficaces para aliviar el dolor de laringe, y reducir la tos nocturna. Ayuda a mejorar la calidad del sueño, al tiempo que la vitamina C, presente en el limón, potencia las defensas del sistema inmunitario.
-Ajo. Posee propiedades antibióticas naturales, combate infecciones y refuerza las defensas del cuerpo. Se puede tomar como té, en las comidas, o como suplemento.
-Jengibre. No sorprenden las propiedades de esta planta. Es antiinflamatoria, y ayuda también a aliviar la hinchazón. Previene enfermedades graves como el cáncer, y se puede consumir como té, o en las comidas.
-Vahos. Los vapores, o el uso de humidificadores de vapor frío ayudan a prevenir la congestión nasal. Drenan las fosas nasales, pero es importante tener precaución porque los vahos podrían causar quemaduras si no se usan de manera adecuada.