Celulares sin aranceles desde mañana: estiman que los precios bajarán hasta un 25%
Rige el decreto que elimina los derechos de importación para móviles. Referentes del sector anticipan rebajas inmediatas, aunque advierten que la brecha de precios con Chile continuará siendo alta.
Comienza una nueva etapa para el consumo tecnológico en el país. A partir de este jueves 15 de enero, entra en plena vigencia el Decreto 333/2025, una normativa clave que elimina totalmente los aranceles aduaneros para los teléfonos celulares importados. La medida del Gobierno busca dinamizar la oferta y generar una reducción de precios inmediata en las vidrieras, con proyecciones iniciales de los analistas que estiman una baja base del 10% a corto plazo en los valores de venta al público.
Celulares a precios más bajos a partir de mañana.
Cuánto bajarán los precios y el impacto local
La quita de impuestos a la importación reconfigura la competencia en el mercado. Gabriel Salomon, director de Jidoka, anticipó un escenario más agresivo, donde la disminución real para los modelos traídos del exterior podría oscilar entre el 20% y el 25% una vez que se acomode el stock. Ante este escenario, los equipos ensamblados en Tierra del Fuego también sufrirían correcciones a la baja, estimadas entre un 10% y un 15%, en un intento forzoso por no perder cuota de mercado frente a la nueva oferta internacional.
No obstante, los referentes del sector ponen paños fríos a la ilusión de precios "regalados". Sergio Airoldi, CEO de Air Computers, explicó que el impacto pleno se verá recién en febrero. Más importante aún, advirtió sobre la competitividad regional: a pesar del nuevo esquema de "arancel cero", comprar un celular en Argentina seguirá siendo un 40% más caro que en Chile o Paraguay. Esto se debe a que otros componentes del costo argentino, como impuestos internos y logística, permanecen inalterados.
El escenario abre un interrogante sobre el futuro de la industria fueguina. La medida expone a la producción nacional a una competencia directa y desafiante con los dispositivos importados, generando preocupación sobre la sostenibilidad de las fábricas en el sur y la viabilidad del régimen industrial si se profundizan los cambios en la política fiscal.