El superávit energético logrado recientemente por la República Argentina es una excelente noticia que especialistas del sector ponderaron, entre otras cuestiones, por las divisas que produjo a favor del país que gobierna Javier Milei.
Según dio a conocer la Secretaría de Energía de la Nación, Argentina alcanzó un superávit comercial energético de 678 millones de dólares en enero. "Así el sector sigue sumando divisas para el país", señaló la secretaría que conduce María Tettamanti.
Raúl Olocco, exSecretario de Energía de la Nación, marcó en el programa Sin Verso de Ciudadano News: "Primero, el populismo hizo que nos perdiéramos esta entrada de dólares nuevos. Esto no es casual. En los últimos tiempos las trabas para exportar combustibles líquidos y gaseosos eran terroríficas".
"O sea, había que esperar que se levantara de la siesta el funcionario de turno para poder mandar un barril de petróleo, triste", reafirmó.
Celebró que, "a partir que se empieza a liberar la exportación de petróleo. Vaca Muerta teóricamente es el segundo reservorio mundial en petróleo no convencional. Obviamente que quienes habían invertido y están en Vaca Muerta comenzaron a hacer obras muy importantes".
"Por ejemplo, a través de la empresa Humedal, que amplió durante el año pasado su producción prácticamente triplicó el traslado de combustible vía oleoducto", reconoció.
Y aclaró: "Todo eso hizo de que generáramos estas divisas nuevas que durante 2024 y que estuvieron cerca de los 6 mil millones de dólares anuales, que antes no teníamos. Pero hay otra cosa mucho más importante que produce esta situación, obviamente que requiere el sector mucho menos subsidios, dinero que el gobierno puede aplicar para otras cosas".
El premio de seguir por la senda del superávit energético
Vaca Muerta abasteció de gas a varias provincias argentinas.
"De seguir esta tendencia vamos y ojalá sea más de un deseo de todos los argentinos a un millón de barriles en el caso del petróleo y estamos bastante cerquita. Ya estamos produciendo entre 750 mil barriles día. Y Mendoza también tiene algo que ver", sumó.
Aseguró que, "el mundo va cambiando. Entonces, antes el petróleo era algo sumamente estratégico por la larga distancia y el tiempo de traslado. Entonces, se armaron guerras mundiales lamentablemente. Muy triste para todos gracias al petróleo".
"Hoy el tema del autoabastecimiento dejó de existir porque por ejemplo, usted tiene buque tanquero dando vueltas por el mundo, que a través de una computadora alguien lo compra y posiblemente dentro de las 48 horas está descargando en el puerto de Buenos Aires. Entonces, ahora creo que lo que más importante en el sector energético es lo que se ha dado en llamar seguridad energética", analizó.
Y planteó: "Usted tiene que realizar todas las acciones necesarias para que en definitiva los usuarios que somos todos no nos quedemos sin energía. Imaginen si este año es cierto que vamos a crecer un 5% el PBI, ¿si no tenemos energía cree que lo vamos a lograr?"
"Entonces, tenemos que lograr seguridad energética, la mayor cantidad de reservas, por ejemplo. Ahora de baterías de litio para almacenar energía eléctrica en las horas pico. Tenemos que sacar la máxima cantidad de petróleo posible. Hacer la infraestructura gigante que todavía falta para poderle vender gas al mundo", repasó.
Planteó: "¿Cuánto queda para los combustibles fósiles? El mundo va hacia otras cosas. Nos quedan 20 o 30 años. Entonces lo que no saquemos ahora no lo sacamos nunca más. ¿Cuánto hace que Argentina no crece?".
"Porque son distintos combustibles. Por ejemplo, a través del puerto de Escobar y Bahía Blanca durante años trajimos gas natural licuado, uno de los combustibles más caros. El GNL, porque nos faltaba gas en los momentos pico. Entonces, se acuerda que había importaciones de GNL y llegamos a pagar 20 dólares el millón de BTU. Cosa de locos cuando el gas en Vaca Muerta está en 3,7 o 3,8, para que se vea la dimensión de los guarismos", detalló.
Reconoció que, "durante años y años, hasta por una cuestión estratégica en la época de los militares, hicimos contratos inconvenientes más allá del guarismo. O sea, durante 30 años estuvimos importando gas de Bolivia cuando nosotros tenemos para producir gas acá".
"Como estamos viendo con Vaca Muerta y no solamente con Vaca Muerta, en el sur de Mendoza y Tierra del Fuego. No es que hay solamente Vaca Muerta. Hay en otros lados la posibilidad de producir gas", manifestó.
Reflexionó que, "entonces, todos esos contratos, por ejemplo, el de Bolivia, se dejó de comprar. Este año no se compra más. En un momento de crisis hace poquito cuando había que eyectar gas para que las térmicas que generan energía eléctrica produjeran, se trajo gas de Chile".
"Había años que no funcionaba ese gasoducto. Hay una revolución en el mercado energético que nos va a beneficiar con dólar fresco. Antes teníamos el campo, ahora tenemos la posibilidad del sector energético que sea un campo más", amplió.
Consideró que, "básicamente, el petróleo argentino y el gas están asociados. Cuando se saca petróleo seguramente hay gas en distintas proporciones. La segunda reserva mundial en gas la tenemos los argentinos, y tenemos que intentar hacer obras que nos permitan abastecer de gas al mundo".
"Ahí hay dos proyectos en funcionamiento. Uno, que está liderando YPF para poner una planta gasificadora para cargar los barcos de gran porte para que lleven a la India, por ejemplo, o a países que necesiten el gas. Y hay otro proyecto de Panamerican que ya está para comenzar a funcionar", repasó.
Y añadió: "O sea, a pesar de que Petronas YPF que fue tan mentado y aparentemente se cayó, hay otros proyectos interesantes y creo que más ralentizados. Pero más seguros que están en ejecución. Para eso hay que hacer gasoductos, oleoductos, obras que son necesarias".
"No es para menos. Pasaron de ser importadores y que la balanza comercial sea negativa a que sea positiva con esos guarismos es algo extraordinario para el país, no para el sector", destacó.