La muerte de "Chispita", un niño de 12 años abatido por la policía, reactivó con fuerza el debate sobre la edad de imputabilidad. Para el abogado Norberto Markarian, es necesario bajar el límite a los 14 años para adecuar la ley a la realidad actual. Sin embargo, el letrado advierte que la medida será inútil si no se crean centros de contención específicos que eviten el contacto de los jóvenes con delincuentes experimentados.
Markarian sostiene que estos menores suelen buscar pertenencia en bandas delictivas ante la ausencia de redes familiares y estatales. Según el especialista, la solución requiere un cambio de paradigma: combatir las mafias narcos y urbanizar barrios vulnerables para rescatar a los chicos antes de que caigan en el sistema penal.

