Mendoza vivió el viernes pasado una jornada memorable para la pesca deportiva en el embalse El Carrizal. Tres experimentados pescadores consiguieron atrapar una carpa amur de 32 kilos y más de un metro de longitud, un ejemplar que sobresale por su tamaño y dificultad de captura.
La carpa amur, una especie herbívora que se alimenta principalmente de algas y vegetación acuática del fondo del embalse, es reconocida por ser esquiva y poco común de capturar con caña y carnada. Por eso, este logro fue celebrado con entusiasmo por el grupo de pescadores. Tras inmortalizar la hazaña, el pez fue liberado nuevamente, en línea con las prácticas de pesca responsable que buscan preservar el ecosistema local.
Los responsables de la captura fueron Alan Geraige, Marcelo Contreras y Alejandro D'Elia, integrantes del equipo D'Elia Fishing. En sus redes sociales compartieron la noticia con un mensaje lleno de orgullo: "El amur más grande de la historia en El Carrizal, Mendoza. ¡Un ejemplar de 32 kg! Gracias por elegirnos siempre".
Características de la carpa amur
La carpa amur, cuyo nombre científico es Ctenopharyngodon idella, pertenece a la familia Cyprinidae y puede alcanzar hasta un metro de longitud y 45 kilos de peso.
Originaria del este de Asia —China y Rusia—, hoy se encuentra en distintos continentes. Su cuerpo es alargado y robusto, cubierto de grandes escamas. Son peces pacíficos, herbívoros y su longevidad puede llegar hasta los 15 años en condiciones adecuadas.
La reproducción es ovípara: las hembras depositan los huevos en el agua y los machos los fertilizan externamente, requiriendo niveles altos de oxígeno para que el proceso sea exitoso.
La captura de este ejemplar no solo destaca por su tamaño, sino también por la habilidad y paciencia necesarias para lograrlo, consolidando a El Carrizal como un punto destacado para la pesca deportiva en Mendoza.