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Carne de búfalo en Argentina: beneficios, producción y por qué gana terreno

Una especie ganadera silenciosa empieza a ocupar espacios que antes eran improductivos, ofreciendo un producto con gran proyección nutricional, comercial y ambiental.

Fernando García

Por Fernando García

31 Julio de 2025 - 15:28

Carne de búfalo: una opción magra, nutritiva y rentable que sorprende al mercado.
Carne de búfalo: una opción magra, nutritiva y rentable que sorprende al mercado. -

31 Julio de 2025 / Ciudadano News / Sociedad

La carne de búfalo está ganando reconocimiento en Argentina por sus propiedades nutricionales, su versatilidad culinaria y su adaptabilidad a entornos productivos adversos. Se trata de una carne roja magra, con alto contenido proteico, menos grasas saturadas y un aporte significativo de hierro, lo que la convierte en una opción ideal para quienes buscan mejorar su alimentación sin resignar sabor.

"Es una carne más sana. Tiene menos colesterol, menos grasa intramuscular y más proteínas que la carne bovina. Pero hay que saber cocinarla: al tener tan poca grasa, si se pasa de cocción se seca fácilmente", explicó en diálogo con El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch), Paulo Prado, responsable comercial de Ganadería de Caldenes S.A., empresa que lleva casi una década desarrollando esta producción desde el noroeste bonaerense.

¿Por qué elegir carne de búfalo?

La carne de búfalo responde a una tendencia global hacia proteínas más saludables, con bajo impacto ambiental y alto valor nutricional. En comparación con el ganado bovino, los búfalos requieren menos intervención veterinaria, se adaptan mejor a climas cálidos y húmedos, y aprovechan eficientemente campos difíciles o improductivos, lo que reduce los costos de manejo y mejora la sustentabilidad de la actividad ganadera.

"La diferencia principal está en la adaptación: el búfalo puede desarrollarse donde el bovino no. Eso lo convierte en una herramienta estratégica para transformar suelos de bajo rendimiento en zonas productivas rentables", detalló Prado.

Expansión en el país y oportunidades comerciales

Si bien su presencia aún es incipiente en provincias como Mendoza, donde Caldenes ha vendido reproductores en remates anuales, el búfalo tiene una fuerte inserción en el norte del país y empieza a abrirse camino en centros urbanos como Buenos Aires, a través de acuerdos con restaurantes, hoteles y exportadores. La empresa también comenzó a exportar cortes selectos a Europa, donde la carne de búfalo ya cuenta con un mercado consolidado.

"Hace unos años, muchos consumieron carne de búfalo sin saberlo. Hoy queremos que eso cambie, que se valore por lo que es: una carne de calidad con identidad propia", sostiene Prado.

A nivel económico, la carne de búfalo se comercializa a valores competitivos, con un precio estimado entre un 20% y 30% por debajo del bovino. Esto amplía su accesibilidad para las familias y refuerza su proyección como producto viable dentro del mercado interno.

Condiciones de calidad y manejo productivo

La calidad de la carne depende, como en el ganado vacuno, de la edad del animal y de su alimentación. "Un búfalo de entre dos y dos años y medio, bien alimentado, ofrece una carne blanda y sabrosa", explicó Prado, desmitificando la creencia de que es una carne rústica o difícil de tratar.

El establecimiento de Caldenes está ubicado en Cañada Seca, al límite entre Buenos Aires y Santa Fe, donde el ambiente, la genética y el manejo permiten un desarrollo ganadero eficiente y sostenible.

Más allá de la carne: una cadena de valor en expansión

El potencial del búfalo no se limita a la carne. Su leche es insumo clave para la auténtica mozzarella di búfala, y en los eventos gastronómicos donde se lo presenta es posible encontrar desde chorizos y fiambres hasta quesos y postres elaborados con base en carne o leche de búfalo.

"Buscamos integrar al búfalo en el día a día de la dieta familiar. Hoy se puede preparar un chori-búfalo, un asado o incluso platos gourmet. La gente está comenzando a descubrirlo y adoptarlo", afirma el responsable comercial.

Una respuesta ganadera frente al cambio climático y la demanda global

La ganadería bubalina representa una opción resiliente en un escenario productivo cada vez más afectado por el cambio climático, la presión sobre los recursos naturales y la necesidad de diversificar el consumo de proteínas animales. Su versatilidad, valor nutritivo y menor impacto ecológico la posicionan como una carne del futuro que ya se produce en Argentina.

Para los productores, el búfalo ofrece una oportunidad concreta de reconvertir campos ociosos y responder a nuevas exigencias del consumidor moderno. Para los consumidores, representa una forma de incorporar proteína de calidad, con más beneficios nutricionales y menos impacto ambiental.

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