Cardiólogos argentinos piden que no toquen la Ley de Etiquetado Frontal
La Federación Argentina de Cardiología defendió en el magazine de Ciudadano News, El Interactivo, la Ley de Etiquetado Frontal, ante el riesgo de que del Gobierno nacional derpgue la normativa.
La Federación Argentina de Cardiología emitió un comunicado en el que se manifestó a favor de defender la Ley de Etiquetado Frontal, ante la intención del Gobierno nacional de derogar esta normativa.
José María Silveyra, indicó en el magazine de Ciudadano News, El Interactivo: "Nuestra preocupación es que la ley quede derogada. Nosotros hicimos un comunicado de nuestra posición desde la Federación Argentina de Cardiología. Más que a favor o en contra de una ley es a favor del conocimiento de lo que ingerimos porque los alimentos envasados no están prohibidos".
Marcó que, "lo que se estableció es que se ponga en evidencia las características de ese grupo de alimentos. Después la promoción también de este grupo de alimentos, que a veces, más que nada y en población vulnerable, como son los niños durante la infancia, simplemente decir que si comes una papa frita vas a jugar como Messi. Podría ser engañoso y eso genera cierta distorsión en el hábito alimentario".
El etiquetado frontal aún sigue siendo obligatorio en Argentina.
"Hoy tenemos un 40% de chicos con sobrepeso, es preocupante porque la carga de esta enfermedad en los próximos años va a complejizar aún más de lo que es hoy con 60% de sobrepeso en el país", dijo.
Consideró que, "poner de manifiesto el grupo de alimentos que nosotros sabemos si va a tener o carga de sodio o de hidratos de carbono o azúcares excesiva. Carga de sodio excesiva tan importante para la hipertensión, para la insuficiencia renal, exceso de grasos totales. Aparte, no sé qué parte quieren derogar de la ley, entiendo que presentaron la derogación de la ley entera".
"También hay ciertas advertencias en cuanto a esto que dije, que me parece muy importante, que es como uno promociona un alimento. La promoción es extremadamente relevante más que nada en las primeras infancias y después ciertas condiciones de intentar que cierto grupo de alimentos no se venda en una cantina de una escuela. Eso también establece la ley, que un establecimiento público no debería promocionar alimentos que contengan cierta cantidad de calorías o cierta cantidad de exceso de azúcares y demás", apuntó.
Completó que, "aparte no pareciera que la ley sea prohibitiva, ni siquiera se están metiendo con las voluntades individuales de cada individuo. Uno va a decidir de alguna u otra forma lo que vaya a comer, lo que no podemos es no darle la información necesaria. Pasa que la información siempre estuvo en teoría, cuando ven en el etiquetado habitualmente dice la cantidad de calorías. La mayoría de la población difícilmente entienda cuántos gramos de sodio uno debería de intentar evitar consumir".
Son más de 150 las organizaciones que rechazan los proyectos que buscan la derogación o debilitamiento de la normativa sancionada en noviembre de 2021.
"Entonces este etiquetado, por lo menos te dice, este envasado tiene esa cantidad de azúcares o sodio. Te pone una alerta. Por lo menos te pone un alerta, obviamente, que la discusión dentro de la casa, con el médico, se dan en otro ámbito de tu característica de hacia dónde querés ir. El adulto de mediana edad de sexo masculino es el que más en contra va de la utilización de, por ejemplo, o de darle la relevancia que tiene un grupo de alimentos con alto contenido de una papa frita", amplió.
Y continuó: "Por dar un ejemplo, entonces el más incrédulo y eso se trasmite a las siguientes generaciones y demás. Lo que sí habría que modificar es cómo promocionamos esta ley, que a mí me parece que falló la promoción. Quizás mucho no entienden, por ejemplo, el número que aparece en el envoltorio del caramelo cuando le aparece un 3. Eso lo que le dice es que tiene 3 sellos, exceso en azúcares, exceso en calorías y en exceso de lo que fuese".
"Entonces esa promoción me parece que hay que, inclusive, intensificar, en vez de derogarlo. Hay que intensificar la promoción de esto, de cómo nosotros conocemos la ley. Cuanto más conozcamos es mejor, no hay que tenerle miedo a que la gente conozca", manifestó.
Indicó que hay que, "enseñar a la población qué creemos nosotros profesionalmente, que no hace bien, no le hace mal a nadie, de eso va nuestra advertencia. Nos referimos a la información veraz, que cada uno conozca, nadie va a ir en contra de la industria alimentaria, que pueda o no vender un producto que está aprobado por las agencias regulatorias que lo aprueban".
"Nada va en contra de eso, si está aprobado por la agencia regulatoria, uno puede estar de acuerdo o no, pero está aprobada hoy. Pero lo que nosotros manifestamos es que tener la información es mucho más sencillo poder decidir qué va a querer o no. Y no va en contra de ninguna industria ni de ninguna venta, obviamente estamos en contra que se consuma muchas de esas cosas porque sabemos las consecuencias a corto y a mediano y largo plazo", sumó.
Admitió que, "es muy difícil que los niños se pongan a leer atrás e interpreten. Uno lo puede leer, pero de ahí a interpretarlo es más complejo. Las bebidas azucaradas, cuando el chico ve el sello por lo menos te pone de manifiesto. Esto dentro de 15 o 20 años recién vamos a ver los resultados. El cambio va a llegar".
"Es como si los resultados con la promoción del uso del preservativo para el HIV. Cuánto tiempo llevó a que los resultados sean visiblemente o poblacionalmente claros. Entonces no va en contra de algunas cuestiones individuales. Lo que está simplemente mostrando que es lo que tenés que hacer para evitar una situación compleja, esto es lo mismo. La verdad que no le encontramos el justificativo para derogarlo y por eso se formó este comunicado dentro de la sociedad científica", concluyó.