Argentina alcanzó el nivel más alto de personas privadas de la libertad desde que existen registros oficiales. Según un informe del Comité Nacional para la Prevención de la Tortura (CNPT) publicado este enero de 2026, el país cerró el último período con un total de 121.443 detenidos, lo que representa una tasa de 258 personas cada 100.000 habitantes. Mendoza se posiciona en el centro del debate nacional, al superar ampliamente la media país y consolidarse como una de las jurisdicciones con mayor presión sobre su sistema carcelario.
El preocupante lugar de Mendoza en el ranking del encierro
Dentro del mapa del sistema penal, Mendoza registra una tasa de 308 detenidos cada 100.000 habitantes, ubicándose en el segundo puesto nacional, solo superada por Córdoba. Esta cifra refleja un crecimiento sostenido que acompaña la tendencia general: en la última década, la población carcelaria en Argentina creció un 67,7%. A pesar de la reciente ampliación de plazas, la sobrepoblación alcanza un crítico 130,2%, lo que implica que el sistema aloja a 130 personas en espacios diseñados originalmente para 100, agravando las condiciones de habitabilidad.
El informe detalla que el 62% de la población cuenta con condena, mientras que el resto permanece bajo proceso judicial. En cuanto a la tipología delictiva, la mayor proporción corresponde a crímenes contra la propiedad (36,4%), seguidos por delitos contra las personas e integridad sexual. Especialistas del CNPT advierten que la creación de nuevos centros penitenciarios no ha logrado mitigar el hacinamiento, ya que el flujo constante de ingresos mantiene los niveles de ocupación en un techo histórico e insostenible. Esta realidad pone en jaque las políticas de reinserción en una provincia que lidera las estadísticas de emergencia penitenciaria en este inicio de 2026.