Entre estrategias militares y malestares físicos, el General encontraba calma en la Capilla del Sagrado Corazón de Jesús, ubicada en El Plumerillo. Detrás de la épica del Cruce de los Andes existe un nombre fundamental: Pedro Pascual Segura.
Este oratorio, donado por la familia Segura en 1815, fue el refugio donde el Libertador templaba su espíritu antes del cruce. Aunque el terremoto de 1861 destruyó gran parte de la estructura, aún permanece en pie un muro original y un Cristo del siglo XVII que el mismo San Martín contempló. Hoy, este sitio invita a conectar con la faceta más humana de nuestra historia.