El MIRA: la innovadora propuesta de Higiene y Seguridad que nació en el Insutec
Un grupo de estudiantes mendocinos presentó una propuesta que llamó la atención dentro del Insutec y que podría impactar en la forma en que muchas empresas capacitan a su personal.
Este miércoles, El Interactivo, se convirtió en un espacio para visibilizar buenas prácticas pedagógicas y proyectos innovadores surgidos dentro del Insutec, institución que forma técnicos en higiene y seguridad, minería, energías renovables y otras áreas clave del desarrollo productivo de Mendoza.
La profesora Carina Ledda, parte del equipo de coordinación pedagógica del instituto, explicó que el proyecto nació en el marco de las prácticas profesionalizantes, en una asignatura dictada por el profesor Juan Pablo Marino, a quien destacó por "romper con las estructuras educativas tradicionales y poner a los estudiantes como protagonistas".
Una nueva forma de capacitar trabajadores
Los estudiantes Amadeo Monetti y Pilar Atorri Pacheco fueron los encargados de presentar el MIRA: Método Integral de Razonamiento Activo, una propuesta pedagógica que busca reemplazar las capacitaciones laborales tradicionales por procesos más dinámicos, participativos y eficaces.
Según explicaron, las capacitaciones actuales suelen ser lineales, poco interactivas y, en muchos casos, meras formalidades para cumplir con un requisito. "Hay poco feedback. Se brinda información, pero muchas veces no se logra una verdadera incorporación del conocimiento", señalaron.
Además, identificaron tres grandes problemas habituales en los entornos laborales:
Falta de espacios adecuados para capacitar.
Costos elevados asociados a la tecnología o a la contratación de cursos externos.
Malos horarios, que hacen que los trabajadores no estén mentalmente disponibles para aprender.
Los estudiantes Amadeo Monetti y Pilar Atorri Pacheco fueron los encargados de presentar el MIRA.
Cómo funciona el MIRA
El método propone una dinámica activa donde los trabajadores deben tomar decisiones, fundamentarlas, equivocarse y volver a intentar, lo cual facilita la incorporación real del contenido.
Durante la entrevista mostraron un ejemplo práctico: una tabla con tarjetas donde se debe clasificar si un espacio de trabajo es seguro o inseguro. Si el trabajador comete un error, el ejercicio no se corrige de inmediato; debe volver a empezar desde cero, lo que activa procesos cognitivos que fortalecen el aprendizaje.
Este enfoque se basa en teorías de neurociencia, aprendizaje significativo y organización empresarial, integrando conceptos de ergonomía, pausas activas, bienestar laboral y prevención.
"Queremos que las capacitaciones lleguen de verdad a las personas, que se transformen en prácticas que beneficien tanto al trabajador como a la organización", explicaron los estudiantes.
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Hacia una cultura laboral más humana y productiva
El diálogo también permitió reflexionar sobre la importancia del bienestar físico y mental en los entornos de trabajo. Ledda subrayó que la calidad de las condiciones laborales impacta directamente en la productividad, la asistencia, la fidelidad del personal y la reducción de accidentes.
Los estudiantes señalaron que aún hay empresas que ven las pausas activas o prácticas de autocuidado como "una pérdida de tiempo", cuando en realidad se trata de inversiones que reducen costos a largo plazo.
La profesora Carina Ledda, parte del equipo de coordinación pedagógica del instituto.
Reconocimiento y proyección
El proyecto fue destacado dentro del Insutec durante un concurso interno que evaluó presentaciones realizadas en formato podcast. "El segundo año de Higiene y Seguridad puso la vara altísima", sostuvo Ledda, quien celebró que iniciativas como esta demuestren que los futuros higienistas ya están pensando en soluciones innovadoras para realidades laborales que necesitan actualizarse.
Amadeo y Pilar planean ahora llevar el método a empresas reales como proyecto piloto para ajustar la propuesta a distintos entornos y necesidades.