Cáncer: desde la psicología aconsejan cómo afrontar la enfermedad
La psicología ofrece alternativas para afrontar el cáncer desde una perspectiva integral, abordando tanto el aspecto físico como el emocional y la mejor forma de afrontarlo fue compartida en El Interactivo.
Desde la psicología, se aconseja un abordaje integral para afrontar el cáncer, enfocándose tanto en el tratamiento médico como en el apoyo emocional y psicológico.
Según los especialistas, es fundamental entender que las emociones juegan un papel importante en el proceso, y que buscar ayuda profesional puede ser clave para gestionar el impacto emocional de la enfermedad.
Consejos desde la psicología para afrontar el cáncer
Aceptar y validar las emociones:
El cáncer puede generar una montaña rusa de emociones como miedo, ansiedad, tristeza, y frustración. Es importante reconocer y validar estas emociones, sin juzgarlas, y buscar apoyo para procesarlas
Manejar el estrés:
El diagnóstico y tratamiento del cáncer pueden ser extremadamente estresantes. Técnicas de manejo del estrés como la meditación, el ejercicio, o pasar tiempo en la naturaleza pueden ser beneficiosas.
Buscar apoyo social:
Hablar con amigos, familiares, o grupos de apoyo puede ayudar a reducir la sensación de aislamiento y proporcionar un espacio seguro para compartir sentimientos.
Cuidar la comunicación:
Expresar las preocupaciones y necesidades a los seres queridos y al equipo médico es fundamental para recibir el apoyo necesario.
Fomentar la esperanza:
Mantener una actitud positiva y buscar momentos de alegría y gratificación puede ayudar a mantener la motivación y la esperanza.
Buscar ayuda profesional:
Un psicooncólogo puede brindar apoyo emocional, herramientas para manejar el estrés, y estrategias para afrontar los desafíos emocionales que surgen durante el proceso del cáncer.
Enfocarse en el presente:
La incertidumbre sobre el futuro puede generar ansiedad. Practicar la atención plena y enfocarse en el presente puede ayudar a reducir la preocupación.
Aceptar lo que no se puede controlar:
Hay aspectos del proceso del cáncer que están fuera del control de la persona. Aceptar esta realidad puede ayudar a reducir la frustración y la sensación de impotencia.
Realizar actividades gratificantes:
Dedicar tiempo a actividades que resulten placenteras puede mejorar el estado de ánimo y reducir la ansiedad.
No descuidar la salud física:
El descanso adecuado, una alimentación saludable y la actividad física moderada pueden contribuir a un mejor manejo del estrés y a un estado de ánimo más positivo.
El papel de la psicología para afrontar de la mejor manera al cáncer
La psicología ofrece herramientas y estrategias para afrontar el cáncer desde una perspectiva integral, abordando tanto el aspecto físico como el emocional.
Gabriela Salerno, psicóloga, indicó en el programa El Interactivo (lunes a viernes de 12 a 14 por Ciudadano News 91.7 y Ciudadano News Streaming): "Lo importante es preguntarle a la persona que tiene que poner el cuerpo, qué es lo que necesita, hay que escucharla.
"Necesitás que entre con vos, puedo entrar yo después, lo que se observa mucho es que el familiar no le quiere decir nada a la persona porque no la quiere poner mal. Y la persona que está atravesando el proceso tampoco le quiere decir nada al familiar para no ponerlo mal".
Describió que, "se empieza a generar mal humor, irritabilidades. Empiezan a meterse para adentro. El familiar empieza a ponerse mal, no sabe lo qué tiene que hacer y uno empieza a hacer lo que parece que es mejor para uno. Entonces, empieza a sacar los turnos. Me meto, te acompaño, te llevo, te traigo, y es lo que uno cree que es bueno para uno, pero no lo es para la otra persona".
"Yo hablo mucho, a veces me toca acompañar a la persona que está con el proceso, y a los familiares en el proceso de orientación, al paciente, sobre todo. Yo le digo antes de tomar una decisión, hablá con tu médico, hoy por hoy la ciencia ha avanzado mucho", dijo.
El diagnóstico de cáncer genera un impacto psicológico en los pacientes y sus familias, transformando su realidad emocional.
Destacó que, "las cosas cambiaron actualmente y hoy, la persona en un tratamiento de quimioterapia en general tiene a un médico que trata de que no vomite, de que no la pase mal. Hay un montón de paliativos para que la persona esté bien. Lo que trato de conversar con los parientes o familiares es sentarse a hablar y poner todas las cartas sobre la mesa y tomar una decisión".
"Creo que todos queremos que nuestro ser querido se quede con nosotros. La persona que a veces está atravesando el tratamiento debe entender, ante todo, cáncer no es sinónimo de muerte. Pero a todos, hasta yo que trabajo de esto, me llegan a decir mañana tenés cáncer y me voy a asustar. El diagnóstico nos pone de cara a que somos finitos", valoró.
Y añadió: "Creo que si un familiar el día de mañana te dice yo no quiero más, es duro. Se pueden enojar, se angustia, siempre desde este espacio tratamos de fomentar la comunicación, desde el amor, de la necesidad, no desde el reproche. Eso aleja, la mayoría se enoja".
"Primero hay que trabajar desde el amor y la compasión hacia nosotros, poniéndonos en el zapato del otro y preguntándonos qué hubiera necesitado yo. Y del otro lado hablar desde el amor y desde lo que yo necesito, porque depende donde uno esté parado. Que los necesitamos, que no queremos que se vayan, pero cuando uno lo transita desde el amor es yo quiero vivir este tiempo con vos bien", remarcó.
Algunos estudios han encontrado una asociación entre la depresión y la ansiedad y un mayor riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer.
E insistió: "Y bien, implica que estemos juntos, no podemos tomar un mate, pero tomemos un té. O si no podemos tomar un té tomemos un vaso con agua con limón. Es valioso compartirlo bien. El sufrimiento es el mayor miedo".
"Primero hay que pensar con qué intención yo quiero retomar mi vínculo con esta persona y para qué. Con qué intención, con mi amigo, con mi mamá, con mi papá, con mi hermano, con mi abuelo. Y cuando uno entiende para qué es lo que yo necesito sanar o porque realmente quiero acompañarlo acatándolo en su totalidad, pero tiene que ver con aceptarlo al otro en su decisión y como es, no estoy hablando de decisiones extremas", apuntó.
Y aclaró: "Es decir, no estoy de acuerdo con la decisión que tomaste, pero te acompaño. Para qué la tomaste, por qué, con los miedos de uno, como amigo, familiar. No todo el mundo puede acompañar y también está bien, y está bueno decirlo. Algunos se alejan y a veces es porque no saben qué decir y a veces no hay que decir nada por qué en esta sociedad no estamos acostumbrados a estar con el dolor del otro".
"Es..., dale, seguí para adelante. Una palmadita y seguir para adelante. Pero no es esto y también aceptar el no poder, no está mal. Yo siempre le digo a la familia y a los amigos que se dividan las tareas. Túrnense. Te estoy hablando de cómo se pueden sentir útiles. Eso también es muy importante", resaltó.
Señaló que, "cuando uno se hace los controles y chequeos, agarrado a tiempo, el cáncer es muy tratable. Hoy avanzó mucho la ciencia, la sobrevida es más. El hecho de poder decir en qué puedo yo como familiar y amigo, en qué puedo colaborar. Entonces, pregunto a las familias y les digo que todos podemos colaborar".
"Los hijos más chicos pueden, por ejemplo, poner la mesa, los adolescentes pueden ayudar a poner el lavarropas, a lavar los platos. Los que son más grandes a hacer las compras. Es sentirse útil, hablar, pedir ayuda, no quedarse, a veces no es hacer, sino estar con el otro", aconsejó.
Concluyó que, "creo que cada uno de nosotros hemos atravesado cosas difíciles y con esto que viene voy a poder estar, pero nunca solo".