El Interactivo

Cáncer de médula ósea: desarrollo argentino logró un avance clave

Expertos destacan el esfuerzo conjunto entre la investigación científica argentina y el desarrollo de nuevas alternativas médicas a nivel global.

Por Fernando García

Imagen ilustrativa. — Freepik

Investigadores del CONICET, en colaboración con la Universidad de Oxford, lograron un importante avance en el tratamiento de la mielofibrosis, un tipo de cáncer de la médula ósea que afecta la producción de células sanguíneas. Esta patología, clasificada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una "enfermedad rara" por afectar a menos de 5 personas cada 10.000, compromete la generación de glóbulos rojos, blancos y plaquetas, además de causar daños significativos en la médula.

El equipo, liderado por el doctor Gabriel Rabinovich y apoyado por Fundación SALES, ha centrado sus estudios en el papel de la proteína Galectina 1, un elemento clave en el desarrollo de esta enfermedad. Juan Manuel Pérez Sáez, investigador del CONICET, conversó con El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch) y explicó: "La mielofibrosis es un cáncer complicado y doloroso para quienes lo padecen. A medida que el cuerpo envejece, el sistema inmune comienza a fallar en su control de las células anormales en la médula, y en su intento por defenderse genera fibrosis, una especie de cicatriz que impide la producción y circulación normal de células sanguíneas". Esta alteración causa anemia, deficiencia de glóbulos blancos y de plaquetas, debilitando gravemente a los pacientes.

La colaboración entre los equipos de Argentina y Oxford permitió comprobar que la proteína Galectina 1, identificada en mayores cantidades en personas con mielofibrosis, funciona como una especie de "escudo" que las células enfermas utilizan para evadir el sistema inmunitario. Sin embargo, con el desarrollo de un anticuerpo monoclonal dirigido contra esta proteína, se consiguió bloquear su actividad, obteniendo resultados alentadores en modelos animales. "Los animales enfermos tratados con el anticuerpo monoclonal resuelven gran parte de la enfermedad: no la cura completamente, pero sí la frena y revierte los daños", detalló Pérez Sáez.

El estudio mostró que el anticuerpo anti-Galectina 1 puede revertir el proceso de fibrosis en la médula ósea, logrando que los valores sanguíneos y el tamaño de los órganos afectados vuelvan a la normalidad. Este avance, además de ofrecer una vía terapéutica, permite el uso de Galectina 1 como un posible marcador temprano de la enfermedad, abriendo la posibilidad de diagnosticarla en etapas iniciales y de intervenir antes de que el daño sea irreversible.

"La expresión elevada de Galectina 1 en pacientes con síntomas incipientes podría anticipar el desarrollo de mielofibrosis, brindando la oportunidad de un tratamiento temprano", señaló Pérez Sáez. Este hallazgo, que fue publicado en la revista Science Translational Medicine, no solo representa una esperanza para mejorar la calidad de vida de quienes padecen esta enfermedad, sino también un hito para la ciencia argentina y el sistema de investigación del CONICET.

Gracias al apoyo de Fundación SALES y las donaciones de más de 150.000 ciudadanos, el equipo del CONICET espera que sus hallazgos pronto puedan ser validados en estudios clínicos y eventualmente aplicados en pacientes. "Estamos comprometidos en acercar la ciencia a las personas y en desarrollar soluciones terapéuticas que puedan llegar lo más rápido posible a quienes más las necesitan", concluyó Pérez Sáez, destacando el esfuerzo conjunto entre la investigación científica argentina y el desarrollo de nuevas alternativas médicas a nivel global.