Modernización del Trabajo

Cambiar la mentalidad fiscal para lograr la reforma laboral

En el programa Círculo Político, un especialista nos desglosó los aspectos que deben discutirse política, sindical y empresarialmente para equiparar el empleo con las exigencias actuales.

Por Ciudadano.News

La reforma laboral requiere un cambio sustancial en lo impositivo, previsional y sindical. — Imagen: Redes.

Julián De Diego, abogado laboralista, analizó en Círculo Político (lunes a viernes de 14 a 16 por FM 91.7, Ciudadano News Radio y Twitch), los aspectos esenciales de la reforma laboral que Argentina ya no puede seguir posponiendo. 

-La adecuación a los tiempos actuales

"Nuestra ley de contrato de trabajo, que es la ley madre en materia laboral, es del año 1975, en donde todavía no existía ni el fax y el gran protagonista en este momento de todas las reformas son las nuevas tecnologías. En el mundo laboral, en la Argentina, la legislación no se combina todavía, no es compatible con el avance tecnológico, con el teletrabajo, con el home office, con la robótica, con la automatización".

-La reforma laboral en el memorándum del FMI 

"Incluye cuatro aspectos. El primero: la reforma laboral de fondo; que tiene que ver con modificar las normas de la ley de contrato de trabajo y la ley de asociaciones sindicales, junto con la de convenios colectivos. Son reformas que hay que articular desde el Parlamento y para eso ya se dio el primer paso de la Ley Bases. Segundo ítem es la reforma impositiva, que incluye la reforma laboral. Hoy uno de los grandes impedimentos para blanquear el 50% del empleo que existe en negro es la carga impositiva, la carga previsional que apareja. Un tercer capítulo es el que tiene que ver con la incorporación en la legislación de las modalidades que implican las nuevas tecnologías. Entonces (cuarto), eso, también, incluye tres aspectos conectados: los convenios colectivos, que son del año '70, '75,'78; o sea, convenios de la época de las cavernas, que hay que modernizarlos. Después, la instrumentación de la nueva forma de contratación. Y, por último, la aplicación de un sistema moderno de trabajo a distancia y de mecanismos que permitan adaptarnos a esas nuevas formas de realizar la actividad laboral", explicó De Diego.

-Desde lo sindical, se hace una asociación permanente entre reforma laboral como pérdida de derechos adquiridos

"Ese es el argumento de la dirigencia sindical de que cualquier reforma implica la pérdida de derechos y la demostración de esa falacia está en la Ley Bases; donde se modificaron, a través de 18 artículos, unas 30 normas de la Ley de Contrato de Trabajo y no se comprometió ningún derecho fundamental, y se incorporaron derechos nuevos". 

"Podría considerarse, por ejemplo, que el período de prueba de 3 meses, que ahora es de 6, es una modificación del derecho en perjuicio del trabajador. Sin embargo, los 6 meses han mejorado la contratación de, sobre todo, las pequeñas y medianas empresas, porque da más flexibilidad. Por eso, una cosa es la línea de los argumentos políticos y, otra cosa, es el mundo real. En el mundo real la reforma laboral está en marcha, la tenemos que hacer de cualquier modo, porque el imperativo de la tecnología lo exige y, por último, hay que llevar esta reforma a fondo, porque caso contrario, no vamos a blanquear la economía", sostuvo el abogado laboral.

-Los impuestos al trabajo y la carga previsional

"Del mismo modo, tenemos que buscar mecanismos que reformulen lo previsional y hacer una reforma fiscal de los impuestos del trabajo. Por ejemplo, si una persona gana un millón de pesos de bolsillo; a la empresa, por los impuestos, las cargas sociales y los beneficios establecidos en los convenios colectivos, le cuesta dos millones de pesos. Estoy incluyendo aguinaldo, vacaciones, las licencias; pero también estoy incluyendo el régimen previsional, las obras sociales, la cuota solidaria, la cuota sindical, las mutuales, etc. O sea, todas las cosas que están generadas complementariamente con el salario. En consecuencia, no puede resistir una pyme si una persona que gana un millón de pesos pasa del negro al blanco; o sea, de lo no registrado a lo registrado y el contratador tiene que soportar el doble del costo. Esto implica una reforma de fondo que incluye la parte laboral, la parte fiscal y la parte previsional".

-¿Implica una reforma de la justicia laboral?

"Sin ninguna duda; implica que no se puede mantener el estatus actual de la situación de la jurisprudencia. O sea, si uno analiza en perspectiva la reforma, la supresión de las multas por las no incorporaciones y demás, tiene mucho que ver, en el fondo, con la cuestión de bajar la litigiosidad. Y, desde el 9 de julio del año pasado, ya no tenemos las multas. El mundo laboral está empezando a hacer cambios que también van a obligar a la jurisprudencia a cambiar". 

-Los juicios laborales actualmente en trámite

"Bueno, en todo el mundo viene persistiendo, todavía, el fantasma de los juicios que tienen larga data, inclusive desde épocas anteriores a la pandemia. El que tiene esos tipos de juicios y los tiene que soportar se encuentra con una dificultad adicional. Una cosa es la disminución de la litigiosidad en el futuro, que ya está ocurriendo, y otra cosa es soportar la carga de los juicios que están en trámite, los cuales, entre las actualizaciones monetarias, los intereses y los honorarios se convierten en una deuda muy onerosa, muy gravosa, sobre todo para las pequeñas empresas".

-¿Cuál medida impositiva sería clave para impactar en una reforma laboral directa de la contratación?

"Les digo mi teoría, que es la que estoy tratando de que sea comprendida por las autoridades, tanto del Poder Ejecutivo como de la Legislatura. Nosotros tenemos 50% del empleo no registrado; o sea, no pagan jubilación, no pagan cargas sociales, no pagan la obra social. El trabajador no tiene cobertura de salud, no se va a jubilar nunca; y por el otro lado, si el trabajador ingresa al registro oficial; a través de la ex AFIP (ARCA) y la ANSES, implica que al pasarlo del sistema no registrado al registrado se pague el doble de lo que es el sueldo. Entonces, sostengo, y el nuevo presidente de la Unión Industrial lo está reafirmando, que en las Pymes deberían suprimirse las contribuciones patronales. Es decir, todos los recargos impositivos y fiscales del salario, las cargas de las empresas no deberían pagarse", sostuvo De Diego.

"Algunos fiscalistas me dicen: 'el trabajador sí va a tener alguna retención y de un modo u otro va a haber algún desplazamiento del salario', pero nada comparado con pagar este nivel de contribuciones. Cuando, también, del gobierno me dicen: 'estamos pasando del no registrado al registrado, pero perdemos una cantidad importante de recaudación'; en este momento pierden mucho más, porque el no registrado no está pagando nada. Entonces, la reforma laboral tiene que tener una reforma previsional y fiscal razonable y, en paralelo, hay que arreglar el problema de los jubilados". 

-La problemática de los jubilados

"Un jubilado no puede ganar menos que la canasta familiar, aunque sea la canasta mínima, y está ganando la mitad de esta última. Entonces, me parece que todo esto es un paquete que tiene que ver con un cambio de mentalidad". 

-Cambiar la mentalidad fiscalista

"Si seguimos con la mentalidad fiscalista de que hay que poner más impuestos y hay que poner más cargas sociales; vamos a ampliar el trabajo en negro. Si, al contrario, bajamos los impuestos, sobre todo los que tienen que pagar las pymes; vamos a fomentar, vamos a generar el flujo para que las pymes prefieran tener al trabajador registrado, porque, además, disminuyen sus contingencias y disminuye su riesgo judicial; y si va a tener que someterse a algunas reglas adicionales que hasta ahora no cumplía. Por ejemplo, llevar los libros de sueldos y jornales que ahora son virtuales y que, para la pyme, actualmente, muchas de estas cargas administrativas representan un costo", sostuvo el letrado.

-Las modificaciones del cese laboral

"El cese laboral está contemplado en la Ley Bases y se dictaron después dos normativas: un decreto reglamentario y una norma. En su momento, se estableció como reglamentario del decreto proveniente de la ex AFIP para tratar de mejorar el escenario de los fondos de cese; o sea, de fondos que se ocupan de pagar las indemnizaciones por despido. Creo que la solución está bien orientada, lo que está faltando es el financiamiento. También, con base en una teoría que vengo defendiendo desde hace varios meses, el financiamiento puede ser de cero, porque tenemos un régimen de asignaciones familiares que no están funcionando bien y que tienen superávit. A su vez, tenemos un fondo de desempleo donde tenemos que pagar una contribución que no está funcionando, porque el fondo de desempleo muy poca gente lo cobra". 

"En resumen, si usamos parte del superávit del régimen de asignaciones familiares y del Fondo Nacional de Empleo; podemos tener el financiamiento de estos fondos de cese laboral sin ningún costo para la empresa. Si esto pudiese ocurrir, estaríamos en una gran transformación de todo lo que tenga que ver con el despido, porque todo trabajador que trabaja en una pyme tiene muy pocas posibilidades de cobrar su indemnización el día que lo despiden, porque la capacidad de dicha empresa es muy pequeña, no tiene los recursos". 

"Con un fondo de cese financiado con estos recursos que están ahora utilizados en forma dispendiosa y que no tienen una efectiva solución y cumplimiento en el mercado, podríamos tener el fondo de cese sin mayor costo laboral y, a través de esto, asegurarle al trabajador que cada vez que cese su tarea va a cobrar su indemnización por despido", culminó Julián De Diego.

Producción Periodística: Martín Gastañaga y Ulises Addamo.

-La entrevista completa: