En Argentina, el consumo de café torrado es moneda corriente en oficinas y estaciones de servicio, pero su trasfondo es alarmante. Según el Dr. Matías Lejarraga, este producto se elabora tostando el grano con azúcar, una práctica prohibida en gran parte del mundo por su baja calidad.
El especialista explica que al añadir azúcar o edulcorantes, se anulan los beneficios antioxidantes y polifenoles del café auténtico. Para los millennials que buscan longevidad y rendimiento, la clave está en migrar al café tostado natural, que mejora la memoria y la alerta sin los picos de glucosa del torrado.