Después de casi dos años detenido, el humorista Juan Cacho Garay (70) recuperó la libertad este miércoles, tras una resolución de la jueza de Garantías Natacha Cabeza, quien consideró que ya no existe riesgo procesal. El comediante está acusado de graves delitos contra su expareja, la bailarina Verónica Macías, entre ellos amenazas agravadas, tenencia ilegal de armas, abuso sexual con acceso carnal, privación de la libertad y desobediencia a una orden judicial.
La medida se dio en el marco de una causa que lleva más de un año en trámite y en la que ya se realizaron decenas de audiencias. El primer gran interrogante del expediente —si Garay debía seguir preso— quedó resuelto este miércoles. La magistrada Cabeza ordenó el cese de prisión preventiva bajo el argumento de que Macías reside actualmente en la provincia de Córdoba y no hay riesgo de entorpecimiento de la investigación.
Sin embargo, la libertad del humorista no es plena. Se le impusieron estrictas condiciones, entre ellas deberá pagar una caución de 2 millones de pesos, tiene prohibido salir de Mendoza, debe presentarse a firmar cada miércoles ante la Justicia, continuar con su tratamiento por violencia de género y abstenerse de realizar declaraciones públicas sobre el caso.
Garay había estado detenido desde abril de 2023 en el penal San Felipe y, desde mediados de 2024, cumplía arresto domiciliario. La defensa, encabezada por los abogados Daniel Romero y Juan Pablo Ildarraz, solicitó en varias ocasiones el cese de la prisión preventiva, argumentando que no existían fundamentos para prolongar la detención. Finalmente, la jueza les dio la razón, pese a la oposición de la fiscal de Violencia de Género, Mónica Fernández Poblet, y de los abogados querellantes Cristian Vaira Leyton y Agustín Magdalena.
Cómo sigue la causa
La atención del proceso ahora se centra en un nuevo tramo y definir si la causa será elevada a juicio oral. La fiscal Fernández Poblet sostiene que la investigación está cerrada y lista para ser debatida en un tribunal. No obstante, la defensa se opone. Por este motivo, desde el próximo 5 de mayo comenzará una nueva ronda de audiencias para zanjar esta discusión.
La denuncia
La causa se originó en abril de 2023, cuando Verónica Macías denunció haber sido víctima de violencia de género en el domicilio que compartía con el humorista en Luján de Cuyo. Según su relato, durante una discusión, Garay habría tomado un arma de fuego y le apuntó a la cabeza mientras la amenazaba de muerte. Días después, la Policía allanó la vivienda y secuestró cuatro armas, de las cuales dos estaban en condiciones de disparo.
La denuncia fue ampliada e incluyó episodios de abuso sexual con acceso carnal, privación ilegítima de la libertad y la participación de una tercera persona: Sandra Astudillo Staffolani, una empleada legislativa y expareja de Garay. Macías relató que entre 2011 y 2013 fue sometida a distintos vejámenes, que incluyeron el suministro forzado de sedantes y agresiones sexuales en varias residencias.
La postura de la defensa
Garay niega todas las acusaciones. Incluso llegó a decir públicamente que en los casos de violencia de género, "la masculinidad ya determina la culpabilidad" del acusado. Su abogado, Daniel Romero, cuestionó la credibilidad de la denunciante. "Las pericias realizadas indican que Macías no presenta signos de estrés postraumático, es influenciable y actuó con fines económicos", afirmó.
El humorista arriesga una posible pena de entre 8 y 32 años de prisión. Mientras tanto, deberá cumplir las condiciones impuestas por la Justicia a la espera de la decisión sobre la elevación a juicio.