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Bruxismo y nutrición: el vínculo oculto que afecta la salud bucal

La bruxomanía es más que un simple rechinar de dientes. Factores como la alimentación, la exposición a pantallas y la calidad del sueño juegan un papel clave.

Fernando García

Por Fernando García

11 Febrero de 2025 - 15:35

Imagen ilustrativa.
Imagen ilustrativa. Web.

11 Febrero de 2025 / Ciudadano News / Sociedad

El bruxismo, una condición caracterizada por apretar o rechinar los dientes, ha sido objeto de nuevos estudios que revelan su relación con diversos factores, entre ellos la alimentación. Según la pediatra Sabrina Critzmann, este trastorno puede tener repercusiones a corto y largo plazo, como tensiones musculares, dolor de cabeza, microfracturas dentales e inflamación de las encías.

"Es fundamental entender la importancia de la boca en la salud general desde la infancia. Una boca inflamada o con focos de infección, como caries o encías inflamadas, no es un problema menor, sino una patología que debe ser tratada", señaló Critzmann diálogo con El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch),

Antiguamente, se creía que el bruxismo en niños estaba vinculado a la presencia de parásitos, pero hoy se sabe que está relacionado con un desbalance de neurotransmisores, especialmente la serotonina, lo cual está influenciado por el consumo de azúcares refinados. "Muchas personas creen que no consumen azúcar porque no le agregan al café o al mate, pero olvidan que las galletitas, incluso las de agua, siguen siendo productos con alto contenido de azúcares y carbohidratos refinados", explicó la especialista.

La microbiota intestinal también juega un papel clave en esta problemática, ya que los microorganismos presentes en el intestino, la piel y la boca influyen en la producción de neurotransmisores. "Una alimentación basada en productos ultraprocesados, colorantes y saborizantes, con bajo consumo de fibra, legumbres, frutas, verduras y proteínas de calidad, genera un desbalance en la microbiota que no solo afecta el bruxismo, sino también el estado emocional, la tolerancia al estrés y la respuesta al dolor", agregó Critzmann.

El consumo de bebidas azucaradas es otro factor preocupante. "En Argentina, el consumo promedio de bebidas azucaradas es de 117 litros por persona al año, mientras que el de legumbres es de solo 800 gramos", advirtió la pediatra. También alertó sobre los efectos negativos de los edulcorantes artificiales en la microbiota, recomendando priorizar el consumo de agua como principal fuente de hidratación.

Más allá de la nutrición, otros factores influyen en el bruxismo, como la sobreexposición a pantallas y los trastornos respiratorios durante el sueño. "El uso excesivo de dispositivos afecta los neurotransmisores y contribuye a la tensión mandibular. Además, el ronquido no es normal ni en niños ni en adultos, y muchas veces la obstrucción de la vía aérea impide una correcta oxigenación cerebral, generando trastornos del sueño y dificultades de concentración", sostuvo Critzmann.

En cuanto a los tratamientos, la especialista destacó la importancia de reducir la inflamación general del organismo a través de un enfoque integral que combine un buen tratamiento odontológico con una adecuada alimentación. "Disminuir el consumo de pantallas antes de dormir es fundamental, así como evitar bebidas estimulantes como el café y el mate en horas nocturnas. Además, deberíamos reconsiderar los horarios de cena: el cuerpo humano no está preparado para ingerir una comida pesada a las 23 horas", indicó.

Finalmente, Critzmann mencionó que hábitos como morder objetos o comerse las uñas pueden estar vinculados a la ansiedad, y destacó la importancia de abordar estos comportamientos desde un enfoque integral de salud mental. En cuanto al consumo de alcohol, advirtió que, si bien puede relajar los músculos, afecta la calidad del sueño y la oxigenación cerebral, lo que podría agravar el problema.

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